sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-12-03 10:43

De la declaración de los derechos humanos y el proceso de paz en Colombia

Humberto Cardoso Vargas

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 03 de 2016

El próximo 10 de diciembre se cumple un año más de la proclamación en Paris, Francia, en 1948, de la Declaración Universal de Derechos Humanos, por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, instrumento jurídico internacional, mediante el cual, los países miembros expresaron su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, propendiendo por el  advenimiento de un mundo en el que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, puedan disfrutar de la libertad de palabra y de la libertad de creencias.

Con anterioridad a esta fecha, en la primera  mitad del siglo XX, las naciones del mundo padecieron el horror de dos cruentas guerras, que dejaron desolación y pobreza por doquier y se vivió la más cruel y degradante humillación al ser humano, por razón de su raza, que la historia nos recuerda como el "holocausto judío", con más de seis millones de víctimas.

A partir del año 1948 y hasta la fecha, Colombia ha afrontado una serie de acontecimientos políticos violentos, tales como el asesinato del caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán, el 9 de abril; la dictadura militar del General del ejército Gustavo Rojas Pinilla; el surgimiento de las guerrillas, Farc, Eln, Epl, M-19, Quintín Lame, etc.; la arremetida violenta del narcotráfico y el paramilitarismo, contra las instituciones democráticas y un amplio sector de la población, con el consentimiento de algunos políticos de los diferentes partidos; el exterminio de la UP, partido político de izquierda, con más de 4000 militantes asesinados; y el asesinato de los candidatos a la presidencia de la república, Luis Carlos Galán Sarmiento, Bernardo Jaramillo Ossa, Carlos Pizarro León Gómez y Jaime Pardo Leal; que no obstante el dolor y el atraso causados, le han proporcionado los fundamentos necesarios, para edificar de verdad, una democracia participativa, pluralista e incluyente.

Con el Acuerdo Final producto del proceso de paz, que después de varios años de negociaciones se encuentra listo para su implementación por el Congreso de la República, Colombia está cumpliendo con su obligación para con la Organización de Naciones Unidas, en el marco de la Declaración Universal de Derechos Humanos, en la medida en que con este logro,  se procura la promoción del progreso social de los colombianos, dentro de un concepto más amplio de la libertad y se promueve el desarrollo de relaciones amistosas con otras naciones.

Fast track: Figura utilizada en los Estados Unidos, para el trámite de los Trades Agreements, que en Colombia se debe entender como “el camino corto”, mediante el cual se otorgan mayores poderes al ejecutivo para el impulso del trámite legislativo, que de ser autorizado por la H. Corte Constitucional, al decidir sobre la constitucionalidad del denominado Acto Legislativo para La Paz, se aplicará para agilizar la implementación del Acuerdo Final con las FARC.