sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-01-24 08:42

De la cultura ilegal a la legal.

Israel Silva

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 24 de 2017

Ya no sorprende que sigan apareciendo casos en el país como el de Odebrecht donde la corrupción resulta imponiéndose. Interminable es la lista y los actores en los hechos, donde los medios de comunicación y la justicia llenan el diario acontecer. Con relación a este tema,  El Instituto de Estudios del Ministerio Público IEMP, publicó en 2015 una investigación que tituló  Cooperativismo y Convivencia Pacífica. En ella hay un capítulo que escribió César Sánchez, economista y estudiante de doctorado de la Universidad de Valencia, España, el cual tituló: La Economía del Crimen y su impacto en el conflicto. De la lectura me pareció interesante el análisis que el autor realiza porque además del contexto histórico y el análisis que hace de la relación entre violencia, criminalidad y conflicto armado, presenta las alternativas para superar esos fenómenos desde lo macro y lo micro incluyendo los factores de la cultura legal en el territorio como factor esencial en la superación de los mismos. Parte del análisis se sustenta en el caso colombiano de bienes incautados a las mafias colombianas y de Italia a las bandas criminales de Sicilia, Calabria y Emilia Romagna.

No es casual la relación entre la cultura ilegal, la violencia y la proliferación de las bandas criminales. El caso Italiano en sus distintos territorios estudiados por el autor difiere de la realidad colombiana en su origen, contexto, dinámicas y autores; pero guardan una similitud en la forma como se fueron configurando estos tres fenómenos hasta el punto de llegar a constituirse en parte de la cultura ilegal y que configuran la cotidianidad. La corrupción no es un  fenómeno aislado que se manifiesta solo en lo público, esta hace parte de los distintos actores de la sociedad, por eso la más importante no es atacar únicamente el efecto sino las causas que dan origen y que son la raíz de esa cultura ilegal. De ahí que la justicia por sí sola no ataca las causas que dan origen, sino todo lo contrario, envían la señal a la sociedad que quien comete este delito es castigado. Lo paradójico en la mayoría de los casos  terminan en total impunidad, en otros la pena es mínima y muchos no se les comprueba los delitos y terminan absueltos. Es imperativo para las actuales y nuevas generaciones inculcarles el respeto a la legalidad establecida en las normas acordadas y consensuadas para la sana convivencia social. Las prácticas legales se dan el diario vivir, en todos los espacios, familiares, sociales, empresariales y públicos entre otros. En buena hora la violencia llevada a cabo por parte del grupo ilegal más grande de Colombia como son las FARC y el diálogo iniciado con el ELN, significa el desmonte de dos organizaciones de carácter político que ejercían acciones violentas producto de sus estrategias de lucha contra institucionalidad  encargada de gobernar la sociedad colombiana. Significa esto que quienes gobiernan den ejemplo de respeto a la legalidad.