miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-12-08 08:10

De la crisis de la salud a la liquidación de SaludCoop

Israel Silva Guarnizo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 08 de 2015

Huila: Territorio Solidario

La intervención de SaludCoop en 2011 por parte de a Supersalud fue el detonante para que el Gobierno se diera cuenta que la salud estaba en crisis. Crisis que hasta ahora no ha resuelto y no va resolver así después termine vendiendo Cafesalud a otro intermediario o a entidad financiera que le apueste al “negocio” y no a la salud como un derecho en  Colombia. El régimen contributivo de salud es inviable económica, financiera y socialmente. Su explicación es simple, este depende de aporte que los empresarios y los trabajadores realicen para poder garantizar su funcionamiento. El sistema se desbordó cuando el Pan Obligatorio de Salud (POS) quedó limitado y los afiliados y beneficiarios hicieron uso de las tutelas para defender sus derechos frente a las EPS. El Estado a través del Fosyga se convirtió en el regulador, controlador y dominante de las finanzas de la EPS pertenecientes al régimen contributivo. Este organismo terminó coadministrando con las  EPS, al determinar lo que podían recobrar en la prestación del servicio. El meollo del asunto es que esa situación terminó asfixiando y cercenando el poder de las EPS al restringirles la parte financiera.

Las EPS del régimen subsidiado aunque tienen un margen de maniobra por los recursos que reciben del Estado para atender a la población de los estratos bajos y que por su mayor situación de vulnerabilidad reciben la atención total con cargo a los recursos públicos, estas EPS también tienen un límite al recibir el valor de la Unidad por Capitación, que en opinión de los que saben de la salud pública no compensa frente a los costos y gastos que deriva la operación en el régimen subsidiado. Esa es la dura realidad, no se puede alcanzar la viabilidad financiera mientras la salud no regule los demás eslabones que hacen parte de la cadena en la prestación del servicio. El peso de la responsabilidad de la salud ha caído únicamente en las EPS y se debe a que ellas son aseguradoras y administradoras pero la prestación es de las IPS. A SaludCoop se le acusa especialmente por desvíos de recursos sin que esto esté probado; así como de malos manejos. Si Palacino y otros directivos cometieron irregularidades en sus actuaciones si se logra demostrar, están en la obligación de responder y todo el peso  de la ley debe caerles. Lo que no podemos aceptar y menos responsabilizar a una EPS de la crisis de todo el sistema de salud. En Colombia y en el mundo la salud debe asumirse como un derecho que el Estado debe garantizar y para ellos será él o los particulares quienes lo presten. Antes de la Ley 100 de 1993 el sector público era el único prestador del servicio de salud. El Estado fue incapaz, ineficiente en calidad y cobertura. La corrupción, la politiquería y  todos los males proliferaron. Después de la Ley 100 de 1993 se dejó en manos de los privados y entre ellos las empresas solidarias que lo prestan a través de cooperativas y empresas solidarias de salud tanto en el régimen contributivo y subsidiado. La pregunta será: ¿cuál es el modelo que necesitamos los colombianos en salud?