lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-02-23 09:33

De la “Comunidad del anillo”

Israel Silva Guarnizo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 23 de 2016

Huila: Territorio Solidario

La salida del general Rodolfo Palomino como director general de la Policía era el resultado inevitable, ante la gravedad de las denuncias de periodistas y medios que de manera permanente y sistemática venían alertando el alto grado de corrupción y descomposición al interior de este organismo público. Se pasa ahora a otro tipo de corrupción diferente al de otras épocas donde este fenómeno se relacionaba especialmente con el narcotráfico, violación a los derechos humanos y vinculación con el paramilitarismo. Las acusaciones que pesan sobre la denominada “Comunidad del anillo” y que supuestamente se han dado al interior de la institución, y en caso de ser ciertas, muestran la forma en la que se utiliza el poder como herramienta eficaz para acceder a prácticas sexuales que serían catalogadas como acoso. Esa es la verdadera razón del problema. La atención se dirige equivocadamente en los sujetos protagonistas de esta historia: Carlos Ferro, el general Palomino y Vicky Dávila, mientras que la corrupción en la Policía y el resto de organismos del Estado colombiano sigue como si nada. 

Hay un derecho inalienable que es el respeto a la intimidad de todos los ciudadanos, y profesiones como el periodismo deben ejercerlo y en eso no hay discusión. En el fondo no se debe cuestionar ninguna condición sexual, lo que se debería analizar, si la justicia determina que la Comunidad del anillo existe; así como establecer el nivel de responsabilidad en los casos de sometimiento a los subalternos.

El general Palomino se despidió afirmando que es inocente de todas las acusaciones y ante la justicia asumirá la defensa, sin embargo en su cabeza reposan otras denuncias sobre enriquecimiento ilícito cuando aumentó su patrimonio sin poder demostrar cómo ha adquirido bienes y propiedades. El enriquecimiento ilícito y el aumento excesivo del patrimonio de cualquier ciudadano sería fácil de explicar en otros países, pero en el caso de Colombia no siempre resulta así. Las estrategias como los corruptos esconden los bienes haciendo uso de testaferros y la modalidad de empresas ficticias que camuflan las propiedades y los capitales llevan a la justicia por vericuetos y laberintos que en el tiempo terminan legalizando lo que los deshonestos han usurpado al erario estatal.

Serían interminables los escándalos de la Policía denunciados en 2014 por Noticias Uno: la relación del general Santoyo, preso en Estado Unidos por narcotráfico; el caso del coronel Rodney Chávez, jefe de Seguridad del entonces presidente Andrés Pastrana, salpicado por narcotráfico; el llamado “Carrusel de los Reintegros”, práctica que permitió el pago en dinero y especie por hacerse a los mejores puestos de trabajo en la institución;  las chuzadas contra periodistas, contra opositores y denunciantes de hechos de corrupción;  las relaciones de la Policía con las Bacrim denunciadas en febrero 8 de este año, donde fueron detenidos uniformados por cuidar droga en San Victorino en Bogotá que eran propiedad de estas bandas; la corrupción en la Policía de Carreteras que cobraba dinero a vehículos, lo cual originó la destitución del general Otain Rodríguez comandante de la Policía de Cundinamarca; el escándalo del robo de armas en la estación de Suba en 2014. La lista sigue y lo más probable es que no pase absolutamente nada.