viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-05-30 07:07

De Cafesalud a Prestar Salud.

Israel Silva Guarnizo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 30 de 2017

Se cumplió el cronograma de la venta de Cafesalud, la empresa promotora de salud más grande del país, una vez entró el proceso de liquidación de SaludCoop. Nada sorprendió porque sus postores estaban preparados para pasar las pruebas en el cumplimiento de los requisitos. Como casi siempre sucede la valoración de la entidad  por parte del Gobierno estuvo tasada por debajo de la compra final y eso favorecía a quienes finalmente terminaron dueños de la EPS. Lo que sigue entonces es recuperar la empresa y prestar los servicios a los cerca de  seis millones de usuarios que cada día sufren por el desbarajuste de una empresa  que fue líder, pero que terminó en manos de un consorcio que muy poco puede aportar a la salud de sus afiliados. Espero estar equivocado en esta apreciación y ojalá se lograra lo contrario. Esa sería una buena noticia.

Hoy con la unificación de los dos regímenes, el subsidiado y el contributivo me atrevo a decir que los usuarios mejor atendidos son los del régimen subsidiado en cuanto a urgencias, medicina externa que los del contributivo. Es una verdad que de manera generalizada se escucha por los usuarios de los dos sistemas.

Aunque la nueva organización que surja de la antigua Cafesalud siga siendo las más grande por el número de usuarios y los ingresos,  el país ha volcado todas las miradas para denunciar a algunos socios del conglomerado de Prestarsalud, ligándolos al cartel de la salud y a otros  con el antiguo Presidente Ejecutivo SaludCoop, Carlos Gustavo Palacino Antía, responsable de haber llevado a la organización a las condiciones propicias para que el Gobierno la expropiara y posteriormente la vendiera. Las denuncias sobre Palacino, no me sorprenden porque fue el prototipo de gerente del común que logra producto de su gestión alcanzar los resultados económicos, financieros pero sin poco contenido social y humano. Logró cautivar y cultivar a sus directivos mostrándose con el más eficiente y eficaz  en lo financiero y al que todos rendían pleitesía y seguían ciegamente. No infundía respeto sino miedo. Terminó dirigiendo a sus directivos y no todo lo contrario como debe ser.  Casos como esos pululan en todo el territorio colombiano y el mundo.

La salud como el país padece enfermedades crónicas difíciles de superar y que debe comenzar a tratar, de lo contrario seguiremos diagnosticando el mal pero sin curarlo. La primera es la corrupción de la que no se escapan ni la empresa pública ni privada, mientras el dinero y la riqueza sean el medio para alcanzar el “éxito”. Es necesario cambiar los paradigmas en la gestión empresarial y uno de ellos es buscar el equilibrio entre los económico y lo social, mientras sea lo financiero lo que prime esteremos perdidos. Las leyes, los controles y la vigilancia serán siempre una forma de controlar la corrupción pero no el mecanismo de erradicarla. Son las costumbres, la moral, la ética lo que se debe privilegiar y allí están implicados todos los actores, las personas, la familia, empresa y la sociedad.