miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-07-25 07:15

De avales y politiquería

Por Amadeo González Triviño

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 25 de 2015

La desvergüenza tocó fondo. Ese mercado de los avales para la próxima campaña política ha rebasado todos los límites de la decencia y la dignidad de la política, aspecto éste que por sí, es ajeno a quienes se afirman como políticos en nuestro país, ya que solo encontramos en los partidos vigentes, formas de legalización de todo ese desbarajuste social, criminal y por qué no, de impunidad con la que se atropella y se mancilla el presupuesto estatal, entre otras formas de violencia que van desde el narcotráfico, el paramilitarismo y las bacrim.

Si se hiciera una radiografía tanto de todas las solicitudes que llegaron a la sede de cada partido y los que efectivamente se entregaron, encontraríamos grandes diferencias entre las personalidades de quienes pudieran recibir y recibieron efectivamente dicha representatividad.

Es alentador saber que hoy en día se han inscrito algunos ciudadanos de bien, que esperamos tengan el beneplácito de las comunidades, como sucede con el candidato a la Alcaldía de Neiva por el partido Alianza Verde. Se trata del Médico Rodrigo Lara, que tiene dentro de su ámbito de campaña el propósito de barrer con las formas de corrupción que puedan subsistir en la administración que ha de recibir, para lo cual, se requiere el acompañamiento de todos los que estamos luchando a diario por esta endemia de impredecibles consecuencias, que se ha tomado todas las instituciones y que ha incursionado en forma peligrosa hasta en la Administración de Justicia.

De resto el panorama se presenta con grandes nubarrones, y nos sorprendemos cuando son los mismos electores, que en actos de irresponsabilidad política, pregonan que han de votar por éste o por aquel candidato, a pesar de que lo puedan detener o condenar por los procesos penales que tienen encima, porque por ahora, con la presunción de inocencia, tienen libertad y capacidad para seguir en el poder o para llegar a el, y aprovechar el cuarto de hora de injusticia e impunidad que están viviendo.

Y ya se escuchan las voces de quienes pregonan la opción del voto en blanco, como una alternativa válida, pero que realmente no es eficaz, cuando la corrupción ha alcanzado los niveles máximos de expansión de la conciencia ciudadana y solo podemos avizorar grandes hordas de personas ávidas de un espacio para hacer desde el poder, el ejercicio ignominioso de perseguir al otro o de enriquecerse a sus anchas con sus escuadrones de miseria que lo secundan.

Finalmente tenemos que dejar de presente que esa actitud de compartir avales y respaldos políticos entre el partido del expresidente Uribe y el del actual vicepresidente Vargas Lleras, es sinónimo de una extraña alianza que sin lugar a dudas, está consolidándose para sorprender con la misma moneda, al actual mandatario de los Colombianos, y refrendar su teoría de lealtad con la cual llegó al poder y luego se olvidó de ella.

A última hora, la guerra intestina entre los partidos tradicionales, en el Departamento del Huila, es sinónimo de alianzas maquiavélicas, con impredecibles consecuencias, donde desafortunadamente los únicos que pierden son sus gentes, que han de olvidar el desastre de la represa del Quimbo, y de nuevo se congregarán en las urnas para perpetuar este sino trágico de pobreza y abandono en el que nos encontramos.