jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-10-31 08:50

De agache

Casi nunca hemos tenido certeza de a dónde nos lleva el Estado. El Estado no tiene claro a dónde va, pereciera que solo recauda y gasta.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 31 de 2014

La atenuada estrategia de paz del presidente Santos no pudiera culminar  con todo el mundo en la cárcel.

Parece inconcebible, da rabia, pero es así. La historia  no se detiene y se contará una y otra vez  en plumas y voces, ¿se deben seguir contando las cosas una y otra vez? Sin duda a muchos les interesa perpetuar porque ha sido su acomodo.

Quienes creen que el perdón terminará el conflicto se equivocan, esta perpetuado, perturbaran las imaginarias narrativas cambiando nombres y lugares y el drama de atroces relatos en busca de la reacción sistemática del mercado, estará presente en el negocio del impreso y las imágenes que para algunos sólo será el agobio de generaciones venideras.

El perdón colectivo va de lo tolerante a lo inflexible. Las víctimas-todos- tenemos no sólo el derecho sino el deber de reconstruir desde el dolor y la vergüenza. Y para comenzar a resolverlo debe el Estado  de manera primordial servir, discutir el presupuesto de otra manera, allí el problema medular.

¿Cuántas cosas cambiaron en 50 años? ¿Se elevó la calidad de la educación pública? ¿Los hospitales funcionan mejor? ¿Estamos más seguros? ¿Es más sencillo acceder a la vivienda propia? ¿La infraestructura se ha modernizado?

El Estado debe direccionar y no dejar que algunos quieran seguir pasando de agache porque simplemente no les interesa, seguir construyendo desde la dignidad es atroz, cuando esta se categoriza como lo acotó cierto miembro de seguridad pública al referirse al hijo del presidente de la Corte Suprema de justicia como persona de alta dignidad. ¿Y usted es de alta o de baja dignidad?  Si es la inherente al ser humano es ridículo si es la construida a través del desarrollo personal es razonable.

Eso mismo pasa con el Estado y su no saber a dónde va, ha permanecido más al servicio de unos que de otros, los de alta dignidad quizás,  contratistas juristas legisladores que han desilusionado y los de baja dignidad, la fuerza productiva que resignada soporta el desplome.

No seguir pasando de agache, Servir en esencia es la gestión del  Estado y para todos.