viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-06-04 10:15

Cásese con la verdad

La verdad es una búsqueda permanente. Aquellos que se creen dueños de la verdad, hablan con la pasión, no con la razón.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 04 de 2014

Por esas posiciones pasionales se han cometido muchos atropellos a la dignidad de la persona humana. El hombre cuando actúa más con la pasión que con la razón, es una bestia indomable. El hombre sabio es el que vive aprendiendo todos los días. Lo que hace bien hoy, lo hace mejor mañana. El que es capaz de reconocer el error, es capaz de buscar la verdad.

El gran filósofo austríaco, teórico de la ciencia, Karl Popper, tiene dentro de su pensamiento un principio novedoso con el que me identifico: la hipótesis es falsable. Esto significa que lo afirmado hoy, puede ser superado mañana por las nuevas investigaciones. Así que el sabio, el científico, nunca se sacian en la búsqueda de la verdad. A medida que más se sabe, menos se sabe. En el conocimiento se constata la insuficiencia del mismo conocimiento. Bueno, dejemos la filosofía, si no el lector se me va a cansar. Lo que quiero decir es que nadie es poseedor de la verdad. Por eso el estudioso es humilde, sabe que no ha dicho la última palabra. Respeta todas las búsquedas y en todas encuentra semillas de verdad.

Pasemos lo anterior a las creencias religiosas. Una religión que se erige como la panacea de todos los anhelos humanos, quiere borrar del mapa a todos los que no creen en tales postulados. En ese orden la “verdad” mata al hombre. Una religión que mata al hombre, no es la expresión del verdadero Dios. Los fanatismos, sobre todo los religiosos, le han hecho mucho mal a la humanidad. Cometer errores es comprensible, repetirlos es signo de la más cruel torpeza. Una ignorancia alimentada por la pasión es una bomba que contiene una carga más potente que la bomba atómica. En la cultura que estamos viviendo, se presentan muchos fanatismos. Aparecen grupos esquizofrénicos en donde el sentimiento es el motor del actuar humano. El sentimiento sin sentido crítico es la más abyecta alienación. Una persona alienada no piensa por sí misma, tiene detrás un patrón de conducta que lo vuelve un robot del mismo. Un fanatismo lleva al hombre a perder toda capacidad de raciocinio, por consiguiente, toda capacidad de sentido crítico. Toda lectura se la traga entera. Cree en argumentos de autoridad, no en argumentos de razón. Por eso entrega su vida por su líder. A su líder no le ve ningún error. Todo lo que dice su líder es Palabra de Dios. Son capaces hasta de incinerarse por la obediencia ciega que tienen.

Las personas sin sentido crítico suelen ser sesgadas en sus juicios. En la política son acérrimos defensores de un partido y a sus jefes no les ven ningún comportamiento malvado. Todo lo aprueban. En una sana crítica, uno no debe casarse con un partido, pues éste no tiene toda la verdad; no debe casarse con un líder. Cásese con la calidad, cásese con la honestidad. Si su hijo no es honesto, no vote por él.