Curiosidades de la vida
Por Mauricio Bahamón Oliveros
Los hechos no tan aislados que se presentaron la semana anterior, donde un policía que se encontraba en avanzado estado de alicoramiento, conduciendo una patrulla en compañía de una mujer y al colisionar con un colectivo en contravía y percatarse de lo sucedido, resolvió huir del lugar del accidente, deja mucho que pensar de lo que está sucediendo en la institución, ya que son ellos quienes deben dar ejemplo ante la ciudadanía.
Tampoco podemos olvidar el caso de la Teniente Coronel, que al parecer borracha en el 2011 se estrelló contra un separador al norte de Bogotá y se volcó. No hay que dejar de lado el caso del capitán asistente del General Palomino, quien también en hechos ocurridos a finales de febrero y en un posible caso de abuso de autoridad mezclado con alcohol, por intervención del propio hermano del General, el T.C. Palomino desconoció el actuar de los patrulleros favoreciendo al infractor interlocutor de la ya famosa frase ‘Usted no sabe quién soy yo’ siendo el ex asistente personal del General.
El CTI es la institución que recupera, busca e investiga para tener pruebas de ‘borrachitos’ al volante y se presenta el caso de un aparente funcionario de esa entidad que también en un posible estado de alicoramiento, armado y conduciendo, protagonizo un escándalo en La Calera, amenazando con un revolver a la comunidad que le hizo el reclamo por conducir así y cuando se presenta la Policía lo único que hace, es salvaguardarlo sin requisarlo y permitir que se desapareciera.
Lo grave es la complicidad de los compañeros al querer encubrir las faltas de funcionarios que por alguna razón han incurrido en el error, también son humanos y tiene el derecho a equivocarse pero sus compañeros que están en pleno cumplimiento de su deber totalmente lucidos no tienen derecho a ocultar las faltas de los demás.
GABO: esto solo sucede en Macondo y en el país del Sagrado Corazón, que se hayan robado un libro de la primera edición de Cien Años de Soledad en la Feria del Libro frente a dos celadores, funcionarios, etc. en una vitrina cerrada con llave. Muy lamentable para el generoso dueño de la obra que prestaba su tesoro para que lo viéramos aunque sea detrás de un vidrio. Este episodio deja mucho que pensar, la falta de seguridad, la responsabilidad de los organizadores, mejor dicho, desaparecerse nuestra obra maestra, nuestro libro, nuestro tesoro literario. Ante un hecho de estos las autoridades, sí deberían reactivar un bloque de búsqueda y dar recompensa.
‘La batalla de los Clones’, ya que son igualmente godos, medición de poder y de fuerza a nivel nacional para definir quién será el candidato único por su colectividad en la definición del candidato, queriendo demostrar quién jala más y se gana el aval, para de una vez por todas tener candidato, ¿dándose ese aval habría posibilidad de unión?.
Si por allá llueve por acá no escampa, en la U se vive un verdadero calvario, solo en Colombia se puede dar que los estudiantes se queden sin universidad por que los rectores (dueños), hacen lo que se les da la gana con los recursos de las fundaciones universitarias sin ánimo de lucro, pasando ese lucro a las arcas personales, familiares y de amigos.
