Cumbre Trump - Santos
Es un espaldarazo a la gestión gubernamental que se ha adelantado para luchar contra el flagelo de las drogas.
Los expertos internacionales han considerado la reunión del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump con su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos Calderón, como un respaldo unánime al proceso de implementación del proceso de paz que se está adelantando con las Farc. Es un espaldarazo a la gestión gubernamental que se ha adelantado para luchar contra el flagelo de las drogas, así esta política no haya generado una reducción significativa del número de hectáreas cultivadas de la hoja de coca. Igualmente, la reunión sostenida con miembros de las bancadas demócrata y republicana, permitieron ratificar los esfuerzos para la consolidación de la reconciliación de los colombianos. Al terminar la cumbre, el primer mandatario de los colombianos, expresó que “no me queda la menor duda que el respaldo bipartidista por parte del congreso norteamericano a Colombia continuará” Comentarios positivos del presidente de la Cámara de Representantes del país del Tío Sam, Paul Ryan, quien aseguró que espera que los dos países trabajen para el progreso. Lo anterior refleja el compromiso de mantener una sólida relación bilateral entre estos dos países, para mantener la lucha antidrogas entre estas naciones. Por tal motivo se espera un endurecimiento de dichas medidas, especialmente en las zonas productoras de estos estupefacientes. Con el apoyo decidido de Trump, a pesar de la reacción de algunos sectores políticos de Colombia, se podrá emprender con agresividad un plan integral para sustituir los cultivos ilícitos.
En vez de fustigar a Santos por eso, le dio su apoyo y confió en que su plan revierta la tendencia y el problema se resuelva a la mayor brevedad. Para ello se debe adelantar un plan de inversiones para lograr un verdadero desarrollo social y económico para mejorar las condiciones de pobreza de las comunidades que viven en el área de influencia, donde han operado los grupos insurgentes. El otro tema álgido que trataron los presidentes en su reunión, fue el tema de Venezuela y que se ha convertido en la mayor preocupación del presidente Nicolás Maduro y de su equipo Chavista. Trump fue muy radical en sus expresiones al respecto: “haremos lo que sea necesario en cooperación con otros países del continente para arreglar la crisis económica y la situación humanitaria en Venezuela, que calificó de desgracia para la humanidad”. Es impredecible lo que pueda suceder con el futuro del gobierno venezolano, por el accionar demencial e irracional que ha emprendido contra la oposición, buscando con ello, perpetuarse en el poder y consolidar su poder dictatorial. Lo que ha sido claro, es que Estados Unidos, no va a permitir la creación de otro Cuba en el hemisferio. Mientras esto sucede en la diplomacia colombiana, el país, se encuentra viviendo un panorama laboral bastante critico por el paro estatal, que exige un mejoramiento generalizado de sus salarios.
