Cuidado con las trashumancia electoral
La Misión de Observación Electoral, MOE, ayer lanzó una preocupante advertencia: entregó a las autoridades un informe sobre los municipios que, respecto de su población, tienen altas tasas de inscripción de cédulas.
De esta manera llama la atención que 93 municipios de todo el país tienen al menos el doble de la tasa promedio nacional de inscripción de cédulas. El Huila no está en esta lista sospechosa, pero como ya se han presentado demandas electorales por trashumancia en este departamento cabe advertir que hay que estar atentos.
El MOE encontró de mayor a menor los siguientes departamentos: Cundinamarca con 19 municipios; Meta con 12; y Boyacá con 10 municipios, son por mucho los departamentos que concentran las más altas variaciones en la inscripción de cédulas. Le siguen Antioquia y Santander con 6 municipios.
De manera específica la MOE llamó la atención de municipios como Castilla la Nueva en el Meta que tiene una tasa por mil habitantes de 212,96 inscritos mientras que el promedio nacional es de 26,24. Los otros municipios que están entre los 10 de más alta tasa de inscripción son La Jagua De Ibirico (Cesar), Guamal (Meta), Guavatá (Santander), Becerril (Cesar), Cabuyaro (Meta), San José De Pare (Boyacá), El Dorado (Meta), La Jagua Del Pilar (La Guajira), San Carlos De Guaroa (Meta).
En total existen 32 municipios que están tres veces por encima de la tasa promedio nacional (78,72).
Por su puesto que el reporte entregado por el MOE es una advertencia sensata, pues la política sucia acude a conductas de fraude como la inscripción de cédulas en lugares distintos a los que se reside para lograr más favorabilidad de un determinado candidato.
De esta manera, algunos candidatos incurren en lo que se conoce como trashumancia electoral, o vulgarmente conocido como ‘trasteo de votos’. Esta conducta es un delito (389 Código Penal), que también acarrea el delito de falso testimonio, ya que al momento de realizar la inscripción de cédula la persona está declarando bajo juramento que efectivamente habita en la ciudad, corregimiento o inspección de policía correspondiente.
De modo que hay que estar vigilantes ante la deshonestidad y los atentados a la democracia. Como también el mensaje es claro para los ciudadanos que son utilizados en este tipo de delitos: les caerá todo el peso de la Ley.
