Cuestión de homofobia o cuestión de derechos
Dilberto Trujillo Dussán
No hay nada peor que camuflar un discurso de odios argumentando derechos y normalmente las instituciones que lo hacen son las que más han violado los derechos humanos, no podemos olvidar las miles de personas arrojadas a la hoguera por pensar diferente, o como éstas mismas instituciones defendieron feroces dictaduras que masacraron violaron, desaparecieron y asesinaron.
Cuánto me hubiera gustado escuchar al Procurador, “purísimo guardián de la fe”, exigir y actuar por los miles de niños indígenas que están muriendo de hambre y sed en la Guajira o demandar del Estado atención para los miles de niños y niñas que deambulan y duermen en la calle; el discurso simplista inquisidor del Procurador no es por defender los derechos de los niños sino por defender su añejas ideas y su dogmatismo político y religioso, si fuera cuestión de derechos hace mucho tiempo se hubiera pronunciado sobre éstos casos.
De la iglesia católica es lógico esperar una respuesta de ese tipo, ha sido una institución que negó los derechos de las mujeres, que quemó miles de personas, que justificó dictaduras y que siempre ha estado al lado de los poderosos negando las enseñanzas de Jesus.
Será que Dios se equivocó al hacer a unas personas homosexuales y a otras heterosexuales?, si es así entonces la culpa es de Él, pero no lo creo, creo que la culpa es de sus “administradores” en la tierra que se toman más atribuciones y el derecho de interpretar o mejor de desviar sus enseñanzas; solo basta recordar que “todos fuimos creados a imagen y semejanza de Dios”.
La homosexualidad es tan antigua como la misma humanidad y en culturas anteriores era vista como algo normal (como debe ser realmente vista), para los griegos, los espartanos eran ciudadanos con todos los derechos y no tenían que ser excluidos ni señalados.
Si nosotros queremos una sociedad justa, en igualdad de condiciones para todos, pues sencillamente debemos comenzar por reconocer que todos tenemos los mismos derechos, porque el aborto, el matrimonio de personas del mismo sexo, la adopción por parte de parejas homosexuales, la afiliación a salud o la pensión para parejas homosexuales, es justamente eso DERECHOS que se le deben reconocer a todo ser humanos por su simple condición de CIUDADANOS y no negárselos por sus decisiones individuales.
No podemos decir que una pareja heterosexual tiene más derecho de adoptar un niño que una homosexual porque “Dios nos hizo hombre y mujer”, es un argumento baladí que no tiene que ver nada con explicaciones de orden científico o de orden ético.
Decir que una pareja homosexual no tiene derecho a adoptar niños, es reconocer errores de la Creación, es aceptar que la homosexualidad es una enfermedad cuando no lo es, es decir que los homosexuales son peligrosos y ciudadanos de segunda cuando las peligrosas son las instituciones y personas que niegan los derechos a otros.
Pd: quiero reconocer que soy profundamente Cristiano.
