martes, 14 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-12-21 11:14

Cuenta regresiva para el mínimo

A pesar de la reducción de las exigencias de los sindicatos en el porcentaje del incremento del salario mínimo, al Gobierno le quedará difícil ajustarse a las exigencias de las centrales obreras. Por otra parte, el sector empresarial subió su oferta de 6,8 al 7 por ciento, ¿suficiente?

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 21 de 2015

El analista económico Ricardo Bonilla, integrante del Centro de Investigaciones para el Desarrollo (CID) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional advirtió que para entender a qué se enfrenta el Gobierno, hay que tener en cuenta tres situaciones puntuales. La primera es la inflación desbordada que no había ocurrido en los últimos seis años.

“La meta del Banco de la República no se va a cumplir y, prácticamente, la inflación puede duplicarla. Eso significa volver a tener un apretón en materia de política monetaria y por esa razón, la entidad ya ha subido la tasa de interés en un punto y posiblemente, puede seguirla subiendo, como una medida precautelar. Bajo esta condición, es imposible pensar en un salario mínimo que vaya mucho más allá del nivel de inflación; incluso, podría sugerir que sea por debajo, para poder controlar los precios”, explicó.

Añadió que la segunda situación tiene que ver con la disminución de los ingresos del país por el bajo precio de los commodities (materias primas), principalmente del petróleo y el carbón, que han representado una reducción de un poco más de 12 billones de pesos.

Anotó que este es dinero con el que ya no cuenta el Estado, pero que debe recuperar de alguna manera. Esto solo lo puede hacer por dos vías; una, aumentando ingresos vía impuestos, algo que es inviable actualmente; o dos, reduciendo el gasto público. Por tanto, si se opta por lo segundo, no hay oportunidad para pensar en un incremento sustancial de los salarios. Al contrario, de lo que se trata es de mantener el gasto recurrente en lo más bajo que se pueda y no crear otras condiciones.

El tercer factor a tener en cuenta es que en medio de todo este proceso, la tasa de cambio ha sufrido una convulsión grandísima y en el último año, la moneda colombiana ha tenido una devaluación cercana al 50%.

“Podemos decir que el año puede acabar sobre-devaluado; la expectativa de tasa de equilibrio de largo plazo puede estar alrededor de 3.000 pesos y hoy estamos casi 300 pesos por encima. Eso, algo que hay que controlar y que está teniendo serios impactos en la inflación, pero también en la composición de la demanda interna. Por eso, el mensaje para los colombianos es que hay que racionalizar el gasto y consumir más productos nacionales”, afirmó el experto.

Bajo estas perspectivas, es muy difícil que en las negociaciones del salario mínimo se logre llegar a un acuerdo, como ha sucedido hasta el momento. Es muy probable que el Gobierno termine fijándolo por decreto y que no supere un porcentaje que sume el Índice de Precio al Consumidor más un punto (IPC + 1).