Cuando ya es tarde
Por Álvaro Hernando Cardona González
Esta semana estamos reviviendo los últimos días de Jesús. Su pasión, su martirio y muerte hace ya 2.015 años. Normal que los lectores esperen leer algo al respecto. Así que le daremos gusto.
Recordemos completas las frases pronunciadas en un sermón en la Semana Santa de 1946, en Kaiserlautern (Alemania) por el pastor protestante Martin Niemöller “Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,/guardé silencio,/porque yo no era comunista./ Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,/ guardé silencio,/ porque yo no era socialdemócrata./ Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, /no protesté, / porque yo no era sindicalista./ Cuando vinieron a buscar a los judíos,/ no protesté,/ porque yo no era judío./ Cuando vinieron a buscarme,/ no había nadie más que pudiera protestar.”
Vale decir que estas palabras atinadas, durante mucho fueron atribuidas a Bertolt Brecht, el gran poeta y dramaturgo también alemán, dado que fue quien las popularizó citándolas en una de sus obras.
La pasión colombiana se ha manifestado para la mayoría de los colombianos con el afloramiento de lo que ya era por muchos conocido: la justicia colombiana efímera y ocasionalmente ha existido.
Muchos y desde muchas orillas siempre sostuvimos que los orígenes y el alimento de la violencia de bandas delincuenciales organizadas como las Farc, las denominadas Bacrim, la del Eln, etc, no se hallan en la pobreza sino en la injusticia que campea desde siempre. Por ejemplo, en estos días estuvimos también recordando los acuerdos políticos (porque no son de paz, como tampoco lo son los que se están discutiendo en La Habana) que en su momento se suscribieron con el M-19. Por supuesto los asesinatos que los sucedieron de Carlos Pïzarro, José Antequera, Bernardo Jaramillo Ossa y muchos otros sucedieron porque como no hubo justicia algunos se la abrogaron. No es que estemos de acuerdo con ello, por el contrario, sino que precisamente por ausencia de justicia para quienes se sintieron traicionados por la sociedad en sus reclamos de verdad, responsabilidad, asunción de culpa y reparación surgió la indebida justificación para cometer estos crímenes.
Ahora, cuando se han evidenciado las componendas corruptas de los más altos tribunales nacionales y se ha probado que no hay justicia en todos los casos que se someten a consideración de la Rama Judicial (que no solo entra en crisis por esta razón valga decirlo) vemos que ya es tarde. Muy tarde para que el mismo estamento halle una salida y antes que las últimas esperanzas de confianza en el Estado desaparezcan.
Vinieron por todos y no nos importó, ahora vinieron por la Justicia y…¿será demasiado tarde?
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