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Opinión/ Creado el: 2014-07-23 09:14

Cuando se quiere se puede

“El sueño ya es Real”. Este fue el trino de James Rodríguez horas antes de salir a la gramilla del Santiago Bernabéu, el escenario deportivo donde todos los amantes del fútbol quieren estar.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 23 de 2014

James llega al Real Madrid, el mejor club del mundo, luego de sortear muchos obstáculos, pero sobre todo después de una lucha incansable por la excelencia, esa que demostró en la Copa Mundo donde consiguió la Bota de Oro (goleador del certamen) y la mejor anotación del mundial (entre 171 goles anotados).

Humilde y consagrado, sencillo y muy disciplinado, esas son las características del “Gran James”, el orgullo de Colombia, el niño que nació en Cúcuta y que a los 14 años ya estaba jugando en Argentina.

James es un verdadero ejemplo. Nació en una cuna humilde y gracias al esfuerzo, dedicación y buen ejemplo de su madre -una humilde trabajadora- así como al padrastro - parte fundamental de su crecimiento deportivo y humano- el niño amante del fútbol hoy está donde está.

A los 17 años fue campeón con el Banfield de Argentina; a los 18 ya estaba jugando en el Porto (Portugal) un año más tarde con el Mónaco de Francia. Así de rápido llega  James al más grande club del mundo, el Real Madrid.

80 millones de euros pagó el Real por James, constituyéndose en la tercer mayor transferencia en la historia del equipo Merengue. James se ganará 7 millones de euros al año, algo así como 18.000 millones de pesos colombianos, una cifra considerable que lo deja posicionado como uno de los jugadores mejor cotizados del mundo.

Como vemos aquí hay mucho talento, pero sobre todo tenacidad, ganas de salir adelante y el importante apoyo de una familia que respetó el querer de un joven que respira fútbol.

La historia de James, que es casi un cuento de hadas, se debe constituir en un ejemplo nacional y mundial. Colombia está llena de James, lo único que necesitamos es apoyarlos para que lleguen a esa cima. Necesitamos políticas claras encaminadas a apoyar el deporte y a nuestros jóvenes en muchas disciplinas, siempre pensando que historias como la de James se deben convertir en el pan de cada día entre los colombianos.

Por el momento solo nos resta decir Gracias, James, por traer tantas alegrías a un país que está necesitado de eso, de buenas noticias.