sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-04-27 08:52

Crisis moral de los partidos

Editorial

Escrito por: Editorial | abril 27 de 2017

Desde esta Casa Editorial, hemos sido reiterativos que, si los organismos de inteligencia de los Estados Unidos no hubieran detectado el movimiento de los dineros, producto de los sobornos realizados por la empresa multinacional brasilera Odebrecht, a la campaña presidencial anterior, seguramente los colombianos estaríamos desinformados de la entrega de recursos ilícitos para la financiación de la misma. Ni los entes de control del Estado, conocían de estos aberrantes delitos criminales que se habían gestado al interior de las mismas. Cada día se están conociendo a través de los medios de comunicación, nuevos escándalos de corrupción donde se encuentran comprometidos altos funcionarios del Estado, que participaron de manera directa e indirecta en el manejo administrativo y financiero de la organización electoral de la misma. Para el país es muy deprimente y degradante que estos sucesos se hayan presentado y que no hayan generado la apertura de investigaciones en los Organismos de Control del Estado, para conocer el fondo de lo que sucedió verdaderamente. El debate promovido por el Senador Jorge Robledo, en la plenaria del Senado el martes anterior, contra la presunta participación del Fiscal Néstor Humberto Martínez en el manejo de una de las empresas de esta Corporación, generó fuertes enfrentamientos entre los diferentes voceros de los partidos políticos. Se denunciaron algunos casos de irregularidades que cometieron en las pasadas justas electorales y en otras. Todos los sectores políticos salieron salpicados ante la opinión pública, que han desconcertado a toda la opinión pública, porque no se salvan, los sectores políticos de la derecha, ni de la izquierda.

Todos conocemos que el desgaste que han tenido los movimientos políticos, por estos escándalos de corrupción y el cometimiento de actos irregulares que transgreden el ordenamiento jurídico del país, atentan contra la moral de los mismos. Haber otorgado el aval a algunos candidatos a las gobernaciones, alcaldías y corporaciones públicas, en algunas regiones del país, que se encontraban cuestionados en otrora, y que actualmente han sido suspendidos de sus cargos por los organismos de control, empieza a presentarse un ambiente ensombrecedor, y malsano por estas actuaciones que riñen con la decencia y la pulcritud que se debe tener al tomar esta clase de decisiones. Es impresionante el desgaste institucional que ha provocado una baja de favorabilidad y confiabilidad en la imagen presidencial y de los congresistas de este país. Este indicador supera más del 80% en todos los sondeos de opinión que han realizado las principales empresas encuestadoras durante el último año. La mayoría de los colombianos, conocen el fondo de las triquiñuelas que se han gestado. Las expresiones del personal directivo de las campañas y que ahora se encuentran ocupando cargos en algunas posiciones del alto gobierno, son contradictorias, que demuestran la irracional mental y la incoherencia del accionar público, con que están dirigiendo este país.