viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-06-12 09:08

Criminal Ley de la muerte

El triste final de Jesús Antonio Charry, un octogenario víctima del indolente sistema de salud ingeniado en Colombia para llenar las arcas de los privados y la dirigencia política, nos puso a reflexionar ahora que estamos a punto de escoger al nuevo presidente de la república.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 12 de 2014

Su señora Blanca Flor Mejía llegó a mi casa a las seis de la mañana implorando una ambulancia, pues Jesús estaba agonizando y por su condición de mujer y con sus setenta años a cuestas, no tenía las fuerzas suficientes para bajarlo sola de un segundo piso y llevarlo en un taxi a urgencias del Hospital.

Por su actuación las EPS ratificaron que tienen un excelente negocio, que la ley 100 no respeta los más elementales principios éticos, estropea la calidad médica, encarece su costo, atenta contra la vida porque los pacientes ahora son simplemente clientes.

El pobre anciano de 86 años murió sin recibir atención médica oportuna, pertenecía al Régimen Subsidiado de Salud en el cual no somos seres humanos sino cosas con las que juegan.

Es velado hoy en la funeraria San José, su casa está en la calle 62 NO. 5B-06 B/ el Cortijo, cedula No. 1´670.787, carnet No. 120209 está afiliado a la EPS de Comfamiliar Huila, en donde plácidamente nos dijeron “no tenemos ambulancias disponibles”.

En cambio sí las vemos raudamente compitiendo para llegar primero a los sitios de accidentes porque cobran por cada paciente más de 200 mil pesos de un solo tajo, y en ocasiones llevan dos o tres en un solo viaje sin importar la vida del ser humano.

La Ley 100 del 93 lleva 21 años haciéndoles daño a los colombianos, su ponente fue Álvaro Uribe Vélez, el mismo que ahora intenta seguir manejando el país en cabeza de interpuesta persona, el otro “uribito” Oscar Zuluaga, mientras  reforman la constitución para atornillarse en el poder.

La criminal Ley 100 prácticamente institucionalizó los llamados “paseos de la muerte” y adulteró la generosa profesión médica en Colombia que injustamente reciben madrazos y están entre la espada y la pared.

Por un lado son obligados a cumplir el juramento de Hipócrates y por otro no pueden ejercer con libertad su servicio, ya que solo tienen 5 o 6 minutos por cada paciente a quienes solo pueden formular las mismas pastas de ibuprofeno y acetaminofen que establece el contrato.

No creo que Zuluaga tenga la voluntad, el valor, el carácter ni la libertad para mejorar el sistema de salud o derogar la perversa Ley 100 hija de su instructor Álvaro Uribe, que ha  hecho mucho daño, son numerosos los colombianos muertos y minusválidos a consecuencia del  pésimo servicio.

Uribe en su Gobierno quitó las horas extras, los recargos dominicales, el recargo nocturno, la mesada catorce para los pensionados, quiere aumentar la edad de pensión, dejó listo el proyecto Quimbo, explotación en el Paramo de Miraflores y la exploración petrolera  en Las ceibas que por fortuna Santos reversó.

Con estos antecedentes si gana Zuluaga las cosas serán peor. Es preferible votar por Santos por el proceso de paz que garantiza nuevas elecciones en cuatro años, en cambio con Zuluaga el riesgo es alto, tendremos a Uribe atornillado en el poder mínimo 20 años, sin libertad de prensa manipulando como dictador castro chavista las tres ramas de poder y las fuerzas militares y gastando en guerra los recursos de la salud, la educación la inversión social.