miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-06-12 05:14

Crimen ambiental en el Putumayo

Por Carolina Salazar Rincón

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 12 de 2015

“El destino de la humanidad depende de la diversidad biológica, de la riqueza y variedad de los seres vivos del planeta. Es esencial para el desarrollo sostenible y para el bienestar de los humanos, y clave para reducir la pobreza”. Este fue el mensaje de las Naciones Unidas con motivo de la celebración del Día Internacional de la Biodiversidad el pasado 22 de mayo y su objetivo es recordarnos que la salud del planeta es vital para la sobrevivencia del ser humano.

Ese mismo 22 de mayo las FARC anunciaron desde La Habana la suspensión del cese al fuego y dos semanas después, contaminaron con más de 250 galones de petróleo humedales, estanques piscícolas, nacimientos de agua, zonas de cultivos y áreas naturales cerca de Puerto Asís en el Putumayo. El Ministro de Ambiente Gabriel Vallejo dijo que la recuperación ambiental tardaría cerca de 15 años.

¿Acaso no dicen ser los protectores del medio ambiente y de los colombianos más pobres? ¿Cómo justificar lo injustificable? ¿De quién se vengan y qué quieren demostrar?... son algunas de las preguntas que vienen a mi cabeza cuando oigo estas noticias para las cuales no hay respuesta.

Y entonces me identifico con la angustia y el dolor de las más de 80 familias que se quedaron sin tierra apta para cultivar, sin agua para beber y dar de beber a sus animales; con la angustia y el dolor de tantos peces, mamíferos y reptiles, aves, anfibios y pequeños microorganismos que murieron por asfixia, intoxicados o de inanición por la destrucción de sus fuentes de alimento; de aquellos que sobrevivieron pero que ahora su resistencia a las infecciones es mucho menor, de aquellos que consumieron cantidades sub-letales de petróleo pero que incorporaron carcinógenos en la cadena alimenticia y en general de todos los individuos de flora y fauna que en el futuro verán afectados su reproducción y propagación.

Integrantes de las FARC: ¡Qué incoherencia!