miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-07-19 07:35

Corruptos y ladrones

Por Aníbal Charry González

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 19 de 2015

Son para desgracia nacional, la mayoría de gobernantes y servidores públicos que elegimos cada cuatro años producto del sistema político electoral podrido que tenemos que se financian a través de la corrupción.  Así ha quedado demostrado con la imputación de cargos que le ha hecho la Fiscalía al actual gobernador de Cundinamarca Álvaro Cruz por los punibles que siempre les imputan a esta clase de bandidos de cuello blanco paridos de la entraña de la clase política  que mangonea este país: interés indebido en la celebración de contratos, cohecho, peculado por apropiación en beneficio propio y de terceros, que no son más que el pago de favores que tienen que hacer los gobernantes corruptos para retribuir su elección a sus corruptos electores y financiadores.

Es el carrusel del asalto a los recursos públicos inveterado que tenemos en Colombia que seguirá repitiéndose sin remedio, como lo estamos viendo para las elecciones regionales que se avecinan con la entrega de avales a los que den mayores garantías de corrupción en el manejo de la cosa pública para beneficio de las mangualas politiqueras que ya se están consolidando a lo largo y ancho del país para continuar con el asalto nacional, y de las cuales, claro, no está exento nuestro departamento. En el caso del gobernador Cruz, los cargos que le imputa la Fiscalía, lamentablemente demasiado tarde cuando ya está a punto de culminar su Gobierno, son nada menos que por haber sobornado con 800 millones para la adjudicación de contratos a su empresa  ICM Ingenieros, a los bandidos exconcejales de Bogotá Hipólito Moreno, Orlando Parada y Andrés Camacho, condenados por el mayor robo en materia de contratación pública que hemos tenido  liderado por el protoladrón exalcalde de Bogotá Samuel Moreno Rojas, que para vergüenza de la justicia, después de casi cuatro años no ha podido ser condenado por sus fechorías y amenaza con salir en libertad por vencimiento de términos.

Y es que de este envenenado cocinado  es el que vamos a seguir comiendo  los colombianos con  muy contadas excepciones con los  que vamos a elegir en las próximas elecciones regionales, porque eso es lo que permite el sistema electoral que avala bandidos y herederos de la corrupción, el narcotráfico y el paramilitarismo, que son los que ponen la plata a rodo para su elección, para continuar con los carruseles de la corrupción por el cual ha sido imputado el gobernador Cruz, que según un testigo de la Fiscalía, hacía parte de una organización criminal que se conformó para obtener millonarios contratos de obra en Bogotá, que no son más, y así hay que decirlo sin ambages, que las organizaciones criminales de siempre que se forman cada 4 años para financiar las campañas de la mayoría de estos delincuentes que bajo la fachada de alcaldes y gobernadores frenéticamente asaltan el erario enriqueciéndose ilícitamente, y por supuesto a sus financiadores, que saben que la mejor inversión que pueden hacer es elegir a corruptos y ladrones para el manejo de la administración pública.