domingo, 05 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-06-18 09:07

Convicción y Dignidad

En medio de nuestra sociedad, que dice ser democrática, tenemos establecido el voto popular como mecanismo para la construcción de las decisiones públicas, para la participación ciudadana, y para, entre otras cosas, definir quiénes serán nuestros representantes y gobernantes, cada cierto tiempo.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 18 de 2014

Al ser más amplios en el concepto, para algunos, participativos y propositivos, el voto también se convierte en el medio para expresar la inconformidad con las opciones electorales.

No obstante, para la gran mayoría de ciudadanos, el voto se encuentra deslegitimado a tal punto, que no representa absolutamente nada. Más de la mitad de los colombianos aptos para acudir a las urnas, suelen quedarse en sus casas, alejándose por completo de cada certamen democrático.

Esta realidad no puede ser ignorada por quien, una vez se alza como vencedor en los comicios por tan estrecho margen, llega, o se queda, como ocurrió el pasado domingo, en la Presidencia de la República. Cerca de las tres cuartas partes del pueblo, o está en contra, o no le interesa, esa propuesta de gobierno. Con todo, ese mismo gobierno, tiene la obligación por preocuparse por tod@s, sin excepción alguna.

En tal sentido, no son admisibles las frases excluyentes o separatistas, que dadas en un discurso de día de elecciones, dejan ver entre líneas que en el corto y mediano plazo, puede aparecer una actitud segregacionista promovida a instancias del aparato estatal.

A pesar de todo, es posible que suceda: Que se ignore casi todos están en contra; o que haya señalamientos y persecuciones, no reconocidos, pero sí tolerados por el Estado

De nuestra parte, en estas elecciones presidenciales el voto para el Movimiento MIRA adquirió una connotación adicional. Tradicionalmente estuvimos al margen de las contiendas electorales en las que no presentamos candidato, pero esta vez, fuimos constreñidos a manifestar, nuestra indignación, descontento y dolor, por lo ultrajes de los que hemos sido objeto.

Sentimos, pensamos y actuamos de manera coherente con lo que siempre hemos sido: Un Movimiento Independiente. El voto fue entonces para nosotros un medio de defensa, y sí, de oposición, por medio del cual dijimos desde la Renovación Absoluta: Nuestra dignidad  es valiosa y respetable, como respetables son también, las libertades fundamentales a las que tenemos derecho.

Los resultados, ya los conocemos. Las consecuencias, ya las veremos. Y la satisfacción, ya la tenemos, porque el deber propuesto fue cumplido con honor.