jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-03-22 06:58

Contumaz y perverso

Por Aníbal Charry González

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 22 de 2015

Siendo el protagonista estelar del mayor escándalo de corrupción en la justicia, el magistrado Jorge Pretelt, además de contumaz para dejar el cargo que arrasa con la dignidad de la Corte Constitucional y la misma justicia, resultó asaz perverso al adoptar una estrategia de defensa abyecta ya conocida en la entraña uribista, que consiste en atacar con saña a sus denunciantes y acusadores que son sus mismos compañeros  para deslegitimarlos, con el fin de demostrar que son tan corruptos como él, sabedor de que la pérfida táctica  da buenos réditos en este país para desviar la gravedad de los delitos cometidos, y comunicar  que donde todos son corruptos nadie es corrupto, y de esta manera justificar su torcida actuación como una persecución política por haber sido postulado para el cargo por el presidente Uribe.

Ya está clara la estrategia sinuosa de defensa  de este otro buen muchacho -de muera Sansón con todos sus filisteos afirmando que si renuncia se tienen que ir todos-, que si bien fue ternado por Uribe, no fue elegido por él sino por el Senado, que atinadamente no le aceptó la licencia y le pidió la renuncia al cargo al cual se aferra anteponiendo su mezquino interés particular al de la institucionalidad no obstante las graves acusaciones que enfrenta, y por las cuales por primera vez en la historia ha sido llamado por su anodino juez natural a rendir indagatoria. Ya ha anunciado, cosa rara, que no tiene garantías por la persecución política como el enjambre de buenos muchachos uribistas con problemas con la justicia, amenazando con acudir a las cortes internacionales para que respeten su derecho a la impunidad que es lo que persiguen por las fechorías cometidas.

No falta sino agregar que le infiltraron sus denunciantes en la Corte Constitucional para hacerle este montaje con el fin de sacarlo de la magistratura por haber sido postulado por Uribe y por exigir cárcel para las Farc, y que la persecución es orquestada desde el palacio de Nariño por el presidente Santos por defender posiciones contrarias al Gobierno. No solo se despachó contra todas las cortes afirmando que no pueden tirar la primera piedra contra la corrupción porque todos están corrompidos, sino contra el Fiscal a quien acusó de quererse tomar la Corte y de haber participado en el saqueo a Fidupetrol con 50 abogados más, incluido su pana el exmagistrado Rodrigo Escobar Gil, con quien se reunía con inusitada frecuencia seguramente a proyectar sentencias para proteger los derechos fundamentales de los colombianos.

No podía ser más ruin este magistrado  aplicando una táctica de defensa malévola y destructora  que ya todos conocemos al ser sindicado de traficar con la justicia nada menos que por sus mismos compañeros de magistratura y ahora de despojo de tierras, pretendiendo incendiar a toda la justicia por aquello de que donde todos son pícaros nadie puede ser pícaro y el problema del derecho  no se resuelve con su retiro. Lo dicho, contumaz, marrullero y perverso.