viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-08-26 08:27

Control y autocontrol en las empresas solidarias

En los regímenes democráticos, el Estado se caracteriza por permitir la libertad para que las empresas actúen de acuerdo a su naturaleza o dependiendo de la iniciativa que tomen quienes decidan impulsar sus negocios.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 26 de 2014

De ahí que en Colombia existen empresas estatales, mixtas, privadas o comerciales y las solidarias que siendo de iniciativa particular, se conforman a partir de pequeños capitales asociados para constituir sus propias organizaciones. La Constitución Política de Colombia consagra como funciones del Estado el estímulo, la promoción, la protección y el control y la vigilancia entre ellas a las empresas de carácter solidarias. 

Es bastante el avance logrado, pero sigue siendo muy reactivo, disperso y sin reglas claras que diferencie los fines, los propósitos y las dinámicas como operan las empresas dependiendo la naturaleza a la cual pertenecen. Esta falta de claridad que se tiene al interior del Estado por sus funcionarios es lo que impide de un lado que se perfeccione el control, la inspección  y la vigilancia, pero de otra parte que ésta no cercene u obstruya la autonomía, la independencia y el autocontrol que debe existir por parte los dueños de las empresas. Este análisis permite colocar sobre la mesa la problemática que se viene presentando con organizaciones y empresas que sin ninguna autorización están en el mercado financiero captando y colocando recursos de crédito sin que el Estado intervenga con celeridad y prontitud para no dejar agrandar el problema. Fue lo que pasó con las famosas pirámides, con las cuales tumbaron a incautos en todo el país. 

El Ministerio de Hacienda alerta sobre casos de organizaciones que colocan créditos, venden la cartera, obligan a las personas que por el afán de obtener recursos firman sin darse cuenta que también compran planes de odontología y otro tipo de servicios  aprovechándose de las necesidades de las personas. Se podría decir que la problemática es mayor y compleja y la solución no es nada fácil en este país. Se necesitan controles y sanciones para aquellos que infrinjan las normas en materia crediticia. Hoy en Colombia la actividad financiera está completamente regulada y no hay posibilidades para que todavía se siga realizando esta práctica a través de volantes, por internet y en oficinas que por sus características es fácil desaparecer sin dejar ningún rastro.  El autocontrol en las empresas también debe existir por parte de los asociados, los directivos, así como  instrumentos de vigilancia que nombra la asamblea general, equilibrio necesario en las empresas.

Otro aspecto a tener en cuenta y que merece otro espacio es el papel que debería cumplir los organismos públicos de control en un Estado Social de Derecho, pero que este lejos de ser realidad por cuanto las leyes están a favor de las grandes empresas como es el caso del sector financiero.  Los que definen las políticas financieras son los bancos agrupados en Asobancaria. Son los que tienen el mayor beneficio y el riesgo de su capital colocado está garantizado por las medidas del  gobierno, las altas tasas y la rentabilidad le permiten buenas ganancias.