jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-03-09 06:52

Contrastes cafeteros

Lamentablemente para los agricultores colombianos nunca hay noticias totalmente buenas. Si el dólar sube y son exportadores, entonces los precios internos se deprimen o el valor de los insumos se incrementa; si no venden a otros países y tienen condiciones aceptables dentro del país entonces no encuentran mercados que paguen lo que valen sus productos.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 09 de 2015

Eso es lo que está pasando en el sector cafetero colombiano. Hace dos años hubo una crisis por el alto costo de los insumos y el bajo precio interno del grano. Eso llevó a que muchas regiones decidieran hacer marchas. El Gobierno Nacional les dio, inicialmente, un subsidio mínimo que después tuvo que subir por presión de los mismos productores. Ese fue un alivio.

El año pasado el precio internacional y el interno estuvieron a favor de los caficultores, pero solo de manera coyuntural. Fue un respiro pero estaba condicionado al clima de Brasil y de una plaga de roya en Centroamérica. La producción interna local subió.

Sin embargo, el primer trimestre de este año no ha sido el mejor. El valor de la libra de café en la Bolsa de Nueva York ha disminuido y el precio interno está en $671.000 en la mayoría de los departamentos productores. El único componente que no ha permitido una debacle es la tasa de cambio que ha estado, incluso, por encima de los $1500. Esa es una mala noticia.

Ayer la Federación Nacional de Cafeteros reveló que la producción de grano está en 2,1 millones de sacos de 60 kilogramos durante los dos primeros meses de este año, que la cosecha mensual ha crecido y que las exportaciones siguen repuntando. Esa es una buena noticia.

Pero hay buena producción cuando el precio está deprimido. Es decir que los caficultores están cosechando más, pero a pérdida porque según los cálculos el precio mínimo en donde hay punto de equilibrio entre los costos de producción y la venta del grano es de $700.000.

Y eso no solo sucede con los cafeteros. En estos momentos el precio internacional de la carne de res está por las nubes. Sin embargo, Colombia no ha logrado avanzar en la admisibilidad del producto en los mercados más importantes.

Si el país pudiera exportar carne a Europa, Estados Unidos y Asia, los ganaderos podrían aprovechar los buenos precios internacionales (que doblan el precio interno) y dejarían espacio para que las regiones que no tienen negocios internacionales se fortalecieran en el mercado interno.

Al café y la carne de res podríamos sumarles más casos: frutas, hortalizas, cacao, cultivos semestrales que dependen de las bolsas mundiales y un largo etcétera que deja un gran interrogante: ¿cuándo los campesinos y ganaderos van a ganar? Tal parece que las condiciones nunca están dadas para que progresen.