Contra el medio ambiente
Por Álvaro Hernando Cardona González
Luego de varios hechos de violencia contra población civil e infraestructura de servicios públicos en Algeciras (Huila), en Norte de Santander y Buenaventura en el Valle del Cauca, las autodenominadas Farc, ratificaron que son un grupo terrorista de la peor ralea, sin sentido y sin ningún espíritu de ayudar a la población colombiana cuando además, obligaron a 25 transportadores de carga, so pena de asesinarlos, a derramar aproximadamente 200.000 galones de petróleo crudo en zona rural del departamento del Putumayo al amanecer del lunes 8 de junio.
Como el derrame fue mayúsculo, se afectaron extensas áreas vegetales y nueve humedales que a su vez afectan a la fauna silvestre que allí habita, más 208 familias campesinas e indígenas de la comunidad nasa, según lo reportó el Ministerio de Ambiente.
El crudo derramado tiene un valor de 171.600 dólares, es decir, unos 451,3 millones de pesos aproximadamente, recursos que no entraron a la economía nacional. Pero como lo reconocen todos los expertos, el mayor impacto económico del violento derrame, es el costo del plan contingencia para la recuperación de una parte del crudo y de las áreas naturales de fauna, agua y flora afectadas.
Agreguemos que el presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP) indicó a otro medio de comunicación que el 75 por ciento de estos recursos los recaudaba el Gobierno por regalías e impuestos. La misma fuente informa que este año van 17 ataques de grupos armados de delincuentes de los cuales nueve por las Farc.
Por otra parte el cálculo más aceptado es que son necesarios poco más de 5.000 millones de pesos para recoger el crudo en cuerpos de agua y la tierra contaminada, llevarla hasta las empresas que se encargan de la bio-regeneración y reubicarla. Eso sin sumar lo que hay que invertir en atender a la población afectada por el tiempo que dura la recuperación del ecosistema.
La delincuencia organizada ha decidido extremar sus acciones contra el medio ambiente. Como si eso los ayudara. Porque están muy equivocados ya que si algo hoy es capaz de unir a instancias privadas y públicas internacionales es la defensa y protección del ambiente y más en aquellas áreas que se espera se conserven como últimos relictos de naturaleza virgen que aún quedan en el planeta.
Quienes queremos que haya paz, quienes estamos convencidos que la concordia es pilar de una sociedad moderna e igualitaria y creemos en las instituciones, sólo podemos reprochar estos actos. Son inadmisibles y por ello atentan contra derechos humanos. Nada los justifica, nada los hace olvidar porque aquí se atenta contra la humanidad. Contra el medio ambiente, ¡No! Nunca.
