Contaminación visual - Derechos ciudadanos
Por Amadeo González Triviño
Nuestra Constitución Política de Colombia nos brinda una serie de principios y derechos fundamentales que la gran mayoría de las veces, nosotros mismos nos encargamos de desconocer para nuestro beneficio y por consiguiente creemos que los demás, no tienen esos derechos, en un ciclo interminable que atenta con los derechos del otro y por lo tanto, genera desigualdades y lleva a quebrantamiento de la tolerancia y la participación ciudadana.
Por lo tanto, nosotros mismos tenemos que saber que tenemos unos derechos mínimos y unas garantías que las autoridades están en la obligación de ofrecernos y por lo tanto, cuando eso no sucede, cuando no se reconocen nuestros derechos, tenemos un primer elemento para acceder a ellos, con el ejercicio del Derecho de Petición, que genera en desarrollo el principio de Igualdad, que se nos dé una respuesta y se atienda nuestras reclamaciones, en la medida en la que dicho derecho tenga razón de ser.
Todos tienen derecho a elegir y ser elegidos. No importa la condición humana de quien se postule o se presente a dicho proceso, pero estamos acostumbrados a que se nos engañe, se mienta en los proyectos y propósitos de los candidatos frente a la gente ingenua, entonces las grandes mayorías que no votan, terminan siendo simples benefactores de aquellos pocos que van a las urnas y depositan un voto a cambio de una conciencia mancillada en lo más noble de sus propósitos, una mentalidad engañada y por qué, una mentalidad corrupta, que ha terminado por ser blanco de ese propósito del candidato que engaña y distrae a sus electores posando de víctima y por qué no, de perseguido por la Justicia.
Desde antes de que se iniciaran los procesos de campaña política, todos estaban anunciándose como candidatos y tenían toda su maquinaria puesta al servicio de sus campañas, y a partir del 25 de julio, comenzó ese caos y por qué no decirlo, la bonanza de muchos periodistas o medios de comunicación que terminan siendo puentes en ese proceso de corrupción y de bandidaje que se esconde entre muchos candidatos y las administraciones públicas.
Hoy el proselitismo político y decadente que vivimos y observamos desde la barrera de la impotencia, es aberrante y ha colmado los espacios llegando a contaminar desde un parque público, todos los corredores y sitios donde se colocan afiches, pasacalles, vallas, volantes y toda clase de elementos contaminantes del medio ambiente, sin que haya autoridades policivas o administrativas encargadas de liderar un proceso de concientización social, para la recuperación del espacio público o para prevenir la contaminación visual, auditiva y de todo otro orden, con el que se nos salpica que estos momentos de afrentas y desafíos entre los candidatos a alcaldías, gobernaciones y corporaciones como el Concejo, la Asamblea y los Ediles.
Por tanto, estamos reclamando en nombre de las comunidades, de las gentes de bien, de los ciudadanos que aún tenemos un ápice de dignidad, para que las autoridades municipales, departamentales y nacionales, procedan de inmediato a ofrecernos las verdaderas garantías electorales y no se permita la contaminación visual que se vive en provincias o pueblos olvidados como Garzón, entre otros pueblos vecinos, donde la forma indiscriminada e irresponsables de los candidatos, ha invadido todos los espacios, con propaganda política que incluso, está siendo movilizada en mototaxis con trailers de más de tres metros de largos y vehículos particulares disfrazados de vallas exhibicionistas, frente a la pasividad de las autoridades policivas y administrativas que contrariando la imparcialidad son los principales protagonistas de esta debacle que se llama abuso del poder, ante la omisión de sus actos de control o de respeto por la ciudadanía.
Exijamos nuestros derechos y que se respete el espacio público y la autodeterminación de nuestras gentes.
