Consumo de droga y el límite de los derechos
German Alfonso López Daza
Derecho, Política y Sociedad
El problema del consumo de droga en la Universidad Surcolombiana tocó límites insospechados. El uso de estas sustancias llegó realizarse incluso frente a las aulas a toda hora sin ningún reparo, perturbando la actividad docente y administrativa.
La errada interpretación dada a la sentencia de la Corte Constitucional que despenalizó el consumo de droga (C-221/94) caló entre la población universitaria partidaria del consumo, pues actúan convencidos de que les asiste un derecho absoluto a consumir donde les plazca en virtud de un mal interpretado “libre desarrollo de la personalidad”. No se enteraron que la Constitución prohibió a partir de 2009 el consumo de droga salvo prescripción médica (artículo 49).
Para enfrentar esta problemática, el Consejo Académico de la Universidad Surcolombiana expidió la Circular 004 de 2015 la cual prohíbe el tráfico y consumo de tabaco, alcohol, sustancias psicoactivas así como la práctica de juegos de azar y el porte de armas de fuego en los predios del campus universitario. Esta norma crea una hoja de ruta que va desde consejerías, intervención de Bienestar Universitario y consulta médica y psiquiátrica -si es del caso-, hasta el inicio de un proceso disciplinario según el Manual de Convivencia.
En la comunidad universitaria hay quienes apoyan la medida (que creo son la mayoría) pues bajo el manto de la protección de los derechos fundamentales y el libre desarrollo de la personalidad, los consumidores han abusado de su derecho. Esta práctica va en evidente contravía de la finalidad educadora que debe tener la universidad, que por el contrario se ha venido convirtiendo en un antro de micro-tráfico generando desordenes, perturbando el desarrollo de las clases e incentivando a nuevos consumidores, entre ellos a muchos menores de edad que ingresan cada semestre.
Los consumidores y en general quienes aprueban esta práctica no entienden que ningún derecho fundamental es absoluto y que todo derecho tiene un límite que es simplemente el derecho de los demás, así como un deber correlativo que en este caso es el respeto a los no-consumidores y al mismo centro educativo. (*Director Grupo Nuevas Visiones del Derecho – Universidad Surcolombiana)
