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Opinión/ Creado el: 2015-10-02 06:32

Constitución Política, ciudadanos y sociedad

José Eliseo Baicué Peña

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 02 de 2015

La situación económica, la variación del clima, el desempleo, la crisis de la salud, la contaminación ambiental, la congestión vehicular, y hasta la aglomeración peatonal son algunas de las razones que generan malestar en los ciudadanos. Casi todo el mundo es intolerante.  Se vive esto a flor de piel, y el problema está latente.

Es posible que haya muchas respuestas y explicaciones.  Probablemente estén escritas muchas tesis y teorías al respecto … pero me parece que vale la pena que pedagogos, gobiernos, Estado, orientadores y, por supuesto, la familia, convinieran espacios para deliberar y concertar sobre este tipo de problemáticas que aqueja, cada vez más, a niños, jóvenes y adultos.  Es decir, exhortarlos a hablar de ciudadanía y a construir ciudadanía para generar cambios de actitud y de mentalidad. 

Pues Colombia, ha centrado su sistema de educación, en esta materia, en aspectos como los derechos y los deberes; los mecanismos electorales y la estructura del Estado; y los fundamentos de la Constitución Política; descuidando temáticas como el respeto por el otro, el valor de la diferencia, el diálogo, la concertación, la civilidad, y la resolución pacífica de conflictos, entre otros.  

El argentino Carlos Cullen, experto en el tema, sostiene que es preciso  fortalecer, en los niños y jóvenes, la capacidad de resolver conflictos por la vía del diálogo y de la argumentación de sus ideas.  Es urgente que aprendan a respetar a los otros, a llegar a consensos o disensos sobre la base de que todos piensan distinto, y a entender el concepto de participar, ojalá comenzando por la familia y la escuela.  Es decir, es indispensable que se aprenda a ser personas y  a convivir con nuestros semejantes en armonía con la naturaleza.  En otras palabras, es propender por un modelo que trascienda el hecho de aprenderse la Carta Magna … solamente.

El Ministerio de Educación Nacional ha realizado algunos trabajos en torno a esta problemática, pues la han articulado como un aporte a la paz.  Es un buen comienzo, pero se necesitan más actos y gestiones para que esta iniciativa no se quede en el camino como muchas otras nobles ideas.  Creo que es necesario establecer una programación que incluya planes, proyectos y propuestas viables y efectivas.  Pero, por supuesto, hay que comenzar ya, y desde cada lugar donde estemos.

No olvidemos que las sociedades que no forman en ciudadanía se convierten paulatinamente en focos de violencia, intolerancia, irrespeto, y delincuencia.  No en vano, el “bullyng” se convirtió en un problema nacional en el ambiente escolar. Y las razones son muchas y variadas, pero, por ejemplo, sorprende, el hecho de que siete de cada diez docentes colombianos ignoran la pedagogía sobre formación ciudadana, impidiendo que estudiantes y colegas tengan una cosmovisión de este tema.

Estamos a tiempo de crear y re-crear una sociedad distinta, más desarrollada y más humana. Y en ello, es importante tener conciencia de aspectos más reales y menos simbólicos.  Creo que tanto simbolismo y culto a la bandera, a los himnos y a los próceres de la patria, no contribuye a crear ciudadanos más sensibles y colaborativos. 

En el mundo de hoy, los avances en desarrollo de la ciudadanía son muchos y bien argumentados.  Es preciso generar cambios de actitud frente a esta situación, pero que también se avance desde un trabajo colaborativo que busque mejores niveles de desarrollo y mejores índices de crecimiento social.