viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-06-07 08:40

Constancia y confianza

Orlando Parga Rivas

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 07 de 2017

La competencia o lucha persistente a la que nos vemos enfrentados diariamente en todas las dimensiones de la vida - y por qué no hasta para sobrevivir- nos impone la constante toma de decisiones creativas e innovadoras. Por lo tanto no debemos distraernos en lo banal y transitorio sino concentrar todo el esfuerzo en lo esencial, importante y prioritarios para así poder alcanzar las metas.

En las carreras hípicas, a los caballos les coloca una especie de anteojeras para obligar al ejemplar a centrarse solo en el camino que tienen por delante, evitar que se distraiga o asuste, y que pueda cumplir el recorrido más rápido o en menor tiempo.

Uno de los mayores valores sociales que podemos destacar es la constancia.  Es ese esfuerzo perseverante, una lucha diaria y permanente de avanzar y no detenerse. La persona perseverante no se da por vencido, y entrega su corazón apasionadamente a la construcción de un mejor entorno.

En la película "Enfrentando a los Gigantes", se narra cómo los seres humanos tenemos la capacidad de experimentar cambios sorprendentes en nuestras vidas; a pesar de las dificultades y los problemas que nos agobian podemos encontrar razones o causas para no rendirnos, y al contrario insistir, persistir hasta triunfar o alcanzar el objetivo. El joven deportista no tenía suficiente confianza en sí mismo y creía que podía recorrer más de 30 yardas en posición de carretilla y con un compañero a cuestas, pero al final, y sin los límites que nos pone la mente, logró recorrer 100 yardas. Si el líder sale a triunfar los demás saltan a seguirlo.

Suele suceder frecuentemente cuando nuestro fracaso está ligado a enfocarnos en los obstáculos, y no en el objetivo. Hay que ser perseverantes en el proyecto de vida trazado, confiar en las capacidades y como una lista de chequeo estar continuamente revisándola para ser persistentes y constantes.

El trabajo diario requiere de mucha concentración y muy a menudo se surgen dudas, incertidumbres e indecisiones que hacen que el camino no sea llano ni expedito. De ahí que es necesario ser conscientes que todo proyecto tienen dificultades y estar preparados para saberlas sortear con inteligencia cuando se nos presenten.

La constancia puede ser una virtud individual pero con ella se obtienen mayores o mejores resultados si ganamos y contamos con el concurso de quienes nos rodean, si involucramos a nuestro entorno para poder llegar a una meta colectiva. En tal sentido, debemos incluirnos e involucrar a familiares, amigos y compañeros en la construcción de un mejor mundo del que recibimos, lo cual solamente lograremos si caminamos juntos con solidaridad, disposición esfuerzo, y constancia para llegar a cruzar la línea de la meta propuesta.

El dinero fácil y los resultados rápidos son contrarios a la constancia y la confianza. Con un agregado más que son la pereza y la falta de disciplina que invaden a muchas personas hasta paralizarlas e impedir que logren sus objetivos, pues creen que todo lo que quieren conseguir no lo lograrán con su esfuerzo sino a través del azar o por la gracia de otros.  Pero en la vida no todo nos llega con facilidad y al contrario, "la constancia vence lo que la dicha no alcanza", como reza el adagio popular.