Confianza en el proceso
El general Alzate, el cabo Jorge Rodríguez, y la abogada Gloria Urrego fueron liberados ayer por la guerrilla de las Farc. Aunque ese grupo insiste en que fue un acto humanitario para generar confianza en el proceso de paz, era lo mínimo que debía hacer para reestablecer la interlocución con el Gobierno Nacional en La Habana (Cuba).
Recién iniciados los diálogos de paz, la guerrilla expresó que no volvería a secuestrar, que dejaría esa abominable práctica que ha acabado con la vida de miles de colombianos durante años, incluso décadas, dejándolos con secuelas imborrables.
Sin embargo, en los últimos días no solo ha recrudecido su accionar en todo el país, sino que rompió su promesa con el secuestro de uniformados y civiles en Arauca, Chocó y en el sur del territorio nacional.
El martes en horas de la mañana liberaron a los soldados Jhonatan Andrés Díaz Franco y Paulo Cesar Rivera Capela, quienes habían sido secuestrados por las Farc en Arauca. Incluso, la exsenadora Piedad Córdoba había anunciado desde el departamento de Putumayo la liberación del general Alzate para el miércoles o jueves de la semana pasada.
Ayer el presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, confirmó a través de su cuenta de Twitter: “Liberados BG Alzate, abogada Urrego y cabo Rodríguez en perfectas condiciones y esperando condiciones climáticas para regreso a sus familias”.
Las Farc, por su parte, leyó un comunicado en el que sostenían que la entrega se hizo a las 8:00 de la mañana del domingo 30 de noviembre de 2014 en un caserío conocido como Vegáez, ubicado al norte de Quibdó, a orillas del río Arquía, que es afluente del río Atrato.
Hoy deberán reanudarse las conversaciones de paz que fueron congeladas por casi 15 días como consecuencia de estos secuestros, sobre todo el del brigadier general Rubén Darío Alzate, el cabo Jorge Rodríguez y la abogada Gloria Urrego en Chocó.
Los delegados encabezados por el jefe negociador Humberto De la Calle Lombana tienen la misión de continuar discutiendo con la guerrilla los puntos que faltan de la agenda. El último ciclo de conversaciones de este año está programado para el 9 de diciembre, pero podría postergarse por cuenta de la cumbre del Alba en Cuba.
Algunos expertos consideran que después de este incidente el proceso se reanuda con más fuerza y otros, empezando por la propia guerrilla, indican que se ha minado la confianza entre las partes. Habría que esperar el fin del ciclo que empieza mañana para saber a ciencia cierta si fue lo uno o lo otro.
