miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-09-22 07:50

Confianza

Luis Miguel Flórez Saab

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 22 de 2015

En una mañana brumosa en los bosques germánicos, resonaba la potente voz de Máximo, venerado general romano, animando a sus soldados antes de la batalla: “Imaginen donde quieren estar y se hará realidad. Manténganse firmes. No se separen de mi. Si se ven cabalgando solos por verdes prados, de cara al sol, que no les cause temor; estarán en el paraíso y ya habrán muerto. Hermanos: Lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad”.

La anterior escena épica de la película “Gladiador”, deja en claro el portentoso valor que ha tenido la confianza en los líderes para alcanzar los mayores desafíos de la humanidad. Hubieran sido impensables las victorias sin esa seguridad que se supieron ganar los forjadores de la historia.   

En un plano contemporáneo, la confianza ha facilitado acuerdos colectivos a favor del entendimiento y el progreso de las naciones, determinando más posibilidades de prosperidad, en el caso de que la confianza florezca, o de pobreza, cuando escasea este valor fundamental. 

Esto lo documenta Fukuyama en su libro “Confianza”. La capacidad de aglutinar una sociedad alrededor de un proyecto, depende el grado en el que las comunidades compartan normas y valores, y subordinen los intereses particulares a los generales. De estos valores compartidos, nace la confianza,  y  se forma el capital social.

Un clima de confianza repercute favorablemente sobre el desarrollo: programas de gobierno que se ejecutan, autoridades legitimadas, constancia en las decisiones, menos  normas pero que se cumplen, funcionarios públicos creíbles, que modelan comportamientos positivos; son componentes claves del fortalecimiento de las instituciones, y de un pacto social donde los ciudadanos ven materializados sus derechos y acatan sus obligaciones.

Por el contrario, aventuras populistas y chapuceras en nuestras ciudades, han retardado el progreso a punta de equivocaciones e incertidumbre y destruido la confianza de sus habitantes. En ese turbio caldo, prosperan entre tanto los corruptos, los mediocres. También beben los borregos.

La confianza de un líder en la construcción de lo público, se refleja en la cultura que promueve, -esto es, en la forma como hace las cosas, y en los códigos éticos que aplica.  Por ejemplo, cuando un candidato se compromete públicamente a la lucha contra la corrupción, transparentando su patrimonio y juramentando compromisos específicos y verificables.   

Esto es lo que viene haciendo Germán Bahamón. Ha generado una espiral virtuosa de credibilidad. Por eso está creciendo en forma tan significativa, la intención de voto hacia él. Está recibiendo un voto de confianza. Lo que viene haciendo en la vida, tiene eco en la ciudadanía, y lo tendrá también en la eternidad.