Confesiones
Ernesto Cabrera Tejada
No podemos seguir combatiendo el pasado, ya no existe, es un cadáver rodeado de placenteras e ingratas historias. Lo único que nos queda por hacer con él es estudiarlo, prepararnos para no precipitar su repetición. Ello exige una alta dosis de liderazgo.
-Sin liderazgo las oportunidades son nubosas, al futuro es esencial llegar con capacidad transformadora para evolucionar y apreciar resultados,- resumo, de Tomas Chamorro,‘Harvard Business Review’, ‘The Guardian’, ‘Forbes’, CEO de Hogan Assessment Corporation.
En realidad actuamos hoy apenas para cumplir, apenas para ser perceptibles en la nubosidad que hemos construido sin nada extraordinario y por ello el ambiente es propicio para la burla, la mentira y las acciones delincuenciales. Debemos formar hombres de calidad, puntuales, honestos, disciplinados, estudiosos, que hagan todas las cosas bien, ello es sinónimo de felicidad. Felicidad que algunos creen lograr de manera falaz porque imponen no transforman, siguen la vieja tradición de liderar por conocimiento olvidando los valores de formación.
Ya, debemos prepararnos para ser mejores, incorporar valor agregado a cada acción, transformar es el reto de todo líder con su equipo de trabajo. Dejar de cumplir por cumplir, ello sólo generó arrogancia, intolerancia e inconformismo.
Mentes optimistas generadoras de entusiasmo constructivo, un entorno como el nuestro, gente educada, trabajadora, y honesta a merced de líderes en realidad preocupados por el futuro de todos con su ética como valor fundamental.
¿Qué estoy haciendo mal y como puedo mejorar?, todos vamos a confesar y referenciar si los líderes en realidad lo son. Exigir a esos líderes mayor inclusividad, (sic) menos narcisismo, más ética y tolerancia, menos rigidez, mayor valor del conocimiento y desarrollo social positivo para el momento histórico de este primer acuerdo y determinación para alcanzar la paz.
Las confesiones permiten además conocer nuestro siguiente adversario, primero aquellos que creídos líderes delinquen y mienten a esta sociedad, segundo, transformarnos para entender y trabajar el futuro que pronto los “millennials” reclamaran y nos vean como sus aliados y no como sus adversarios.
