Con legitimidad se consigue la Paz
Armando Lievano Quintero
Así como se está viendo por este medio personajes huilenses de la política que critican abiertamente contra el Gobierno Nacional al oponerse abiertamente sobre la búsqueda del acuerdo de paz que se adelanta en Cuba con las Farc, como de las políticas que se gestan para el posconflicto y contra las reformas políticas y de inversión social que se impulsan en búsqueda de que la paz sea una realidad para los colombianos, es de notarse que en cumplimiento de la dirigencia del Centro Democrático como demás áulicos se manifiestan hacia sus súbditos mediante marañas políticas de manera engañosa y destructiva, para alimentarles una mentalidad desconocedora, torcida y con apariencia guerrera, por desconocer la vida infernal que tuvimos que soportar los colombianos en los dos periodos de gobierno Uribistas.
El Centro Democrático en uso de su propósito resistencia civil hay que ver si le quedan fuerzas para solicitar el apoyo de sus seguidores a través de la recolección de firmas para manejar sus conciencias, donde dejan notar con claridad la búsqueda mediante intensa batalla de evitar el cierre del conflicto armado en nuestro país por su embriagues ideológica y la carencia de valores humanos necesarios, por lo que contradicen la voluntad de la mayoría de los colombianos, pero, será que una vez se rompiera el acuerdo de paz y se recete por el gobierno la orden de continuación del ataque contra las guerrillas de Colombia quieren mostrar el interés por llegar a ser parte de las defensas militares sin importar el estrato social al que pertenezcan, para tomar partida cuando deban empuñar las armas una vez hagan fila en cualquiera de las Instituciones de la Defensa Nacional claro, pero sin impórtales que se repita el crecimiento de la deuda externa por los gastos militares y el agotamiento del erario Público Nacional lo que reanuda la continuación de la crisis económica con las afectaciones ya conocidas por nuestro pueblo.
De suma importancia es entenderse que así mismo como se logró el acuerdo de cese al fuego bilateral y definitivo que paraliza todo tipo de actividad de carácter militar, con la propuesta de que las víctimas son del pasado, con las Naciones Unidas se acordaron también mecanismos para que las armas entren en dejación y entrega de manera paulatina para que queden puestas en lugares determinados como se acordó, como lo más indicado, y si con las delegaciones del gobierno y las Farc llegaron a un acuerdo para la ubicación en zona veredal transitoria por seis meses para darle el desarrollo del posconflicto como es lo esperado.
Si mediante propuesta que se estudia en Cuba se quiere definir cuál debe ser el nombre que determine la expresión popular de los colombianos se cae de su peso entenderse que este puede ser Plebiscito, referendo, constituyente, etc., cuando no importa de que color es el gato cuando se tiene que comer al ratón.
Sin desconocerse por lo visto que los negociadores de la paz también vienen trazando rutas definitivas para contrarrestar los manejos políticos que pretende la oposición, trabajan con el propósito de sellar el acuerdo de paz que se firme para que la aplicación del posacuerdo sea una realidad esperada, teniéndose en cuenta que las Farc se han comprometido a que nunca más volverán a la insurgencia sino su participación a la vida política, hechos que debilitan a raíz el trabajo de la resistencia civil del Uribismo ya que sus propósitos de oposición pierden piso.
