Con la educación se hace camino
Julio Bahamón
Y la educación es ese andar, y es el camino. Por ese motivo le asiste razón al Gobernador Carlos Julio González, que propuso como fin fundamental de su gobierno La Educación. Aristóteles les decía a los políticos que la finalidad de la política es formar ciudadanos buenos y respetuosos de las leyes y eso hace la felicidad, entonces la finalidad de la política es la felicidad del pueblo. No la de los políticos, sino la de los ciudadanos. Pero infortunadamente de hace unas décadas para acá las cosas están trastocadas. De ahí que esto tiene que cambiar y entre todos la tenemos que cambiar, porque si no la cambiamos no estaremos contribuyendo a tener una sociedad vivible. La falta de felicidad nos indica que la política no está cumpliendo el papel que socialmente le corresponde y ha llevado a casi todos los países del mundo a vivir un clima generalizado de violencia. Teniendo en cuenta esta premisa el Arzobispo de la ciudad de La Plata, Monseñor Héctor Aguer estudioso del tema llegó a manifestar que existen tres casualidades profundas que determinan la situación que sufrimos. La primera, la destrucción de la familia, su disolución como tal, y se preguntó: ¿Dónde está hoy la familia que educa verdaderamente a sus hijos, los cría y los educa, que les transmite los valores humanos fundamentales? Sabemos que la familia ha sido tradicionalmente la transmisora de esos valores fundamentales. Los valores se trasmitían de los padres a los hijos, y a ellos de los abuelos. De esa manera se configuraba la calidad de la sociedad, una sociedad que aquí y en todo el mundo no era violenta. La segunda, y ahí entra el programa de gobierno del Dr González Villa. El déficit de la educación. En escuelas buenas donde haya disciplina razonable, calidad en la educación que se ofrece, y también se pueda brindar comportamiento y conducta. Y en tercer lugar, la situación económica – social. Ese parámetro al que no le paran bolas desde el alto gobierno descompuso a nuestra juventud, que se agravó con la drogadicción. Pero ¿cómo se arregla todo esto?, se pregunta Monseñor Aguer ¿Cómo reconstruir el tejido social así tan malherido? Porque la violencia hiere el tejido social, lo desgarra. Nuevamente regresamos al programa del gobernador, el camino para cambiar esto es la educación, en esto también coincide el Arzobispo Argentino, ya que de no hacerlo estaríamos ante una sociedad deshumanizada. El alto Prelado gaucho se pregunta en su análisis: “¿Esta sociedad deshumanizada por qué ha caído en ese estado? ¿No será por su deshumanización? Y a renglón seguido responde: El Cristianismo ha humanizado al mundo y ha dignificado a la mujer ¿Quién tiene la culpa de lo que nos ha sucedido? Los primeros, todos nosotros que no hemos entendido esa realidad que debe ir ligada a una buena educación, con conducta y responsabilidades sociales que nos ayuden a distinguir el bien, del mal. El filósofo francés Jean Paul Sartre llegó a decir: “Si Dios no existe todo está, permitido”. Y, lo refuta el Arzobispo diciéndole: Y tenía razón el filósofo, porque si Dios no existe no es posible distinguir el bien del mal”. Tengo entendido que este será el año de la educación en el Huila. Muy bien señor gobernador humanice al Huila, y cambiemos de una vez por todas la dirigencia caduca que no le supo responder a nuestra juventud.
