Con el mismo rasero
Germán Hernández Vera
El partido Centro Democrático dio ejemplo al expulsar de la colectividad a Jesús Alfonso López, el aspirante a la Asamblea de Norte de Santander que apareció en un video golpeando de manera brutal y despiadada a un adulto mayor y contra quien pesa una denuncia por un posible caso de acceso carnal violento.
Ejemplarizante la medida, pues nadie entendería que un personaje de éstos, con señalamientos tan graves, haga parte de la colectividad que hoy orienta (para bien o para mal) el expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Pero aunque debemos aplaudir la decisión, queda el sinsabor que en el Centro Democrático, en el partido del “Corazón grande”, no se mida a todos con el mismo rasero.
Cito el mal ejemplo de uno de sus militantes identificado como Bernardo Pujana Motta, quien en la pasada campaña fungió como coordinador logístico del Partido en el Huila y quien hoy hace parte de la Unidad de Trabajo Legislativo del representante Álvaro Hernán Prada.
Contra Bernardo Pujana Motta, el accionista de varios de los restaurantes y bares de moda en Neiva, pesa una denuncia por los delitos de calumnia e injuria, cuya víctima fue una joven mujer que para la época de los hechos hacía parte de la Unidad de Trabajo Legislativo del senador Ernesto Macías Tovar.
Según la denuncia, Bernardo la agredió cuando se encontraba en uno de los restaurantes de su propiedad, cenando con su novio y otras personas que hoy obran en el proceso como testigos en contra de Pujana Motta.
También lo investigan por haber, presuntamente, falsificado una firma para sacar de una herencia a un medio hermano y por haber amenazado con un arma de fuego al celador de un condominio que se demoró en abrir la puerta.
Como vemos, se trata de un personaje de esos que se pueden calificar como “raros”, no por su condición sexual (sería una calumnia) sino por lo conflictivo, complicado y malhumorado.
Pero en su contra hay más. A Pujana, por ejemplo, no le gusta respetar las normas de tránsito y menos, pagar los comparendos, lo que lo convierte en un peligro para la sociedad.
Según el reporte del Simit, a la fecha debe seis comparendos que, sumados, tienen un valor de $3’129.805, deudas que ya se encuentran en cobro coactivo porque además, no las quiere pagar.
Tres comparendos por exceso de velocidad, uno por no portar licencia, uno más por no respetar el semáforo (se pasó en rojo) y otro por irresponsablemente llevar un menor de edad en la silla delantera del vehículo, comparendos que van desde el año 2008 hasta la fecha.
Pero estamos en el país del Sagrado Corazón de Jesús donde todo es posible, hasta que un personaje como este sea “asesor” de un congresista.
¿Será que al representante Álvaro Hernán Prada no le importa mucho tener en su UTL a un hombre señalado de maltratar mujeres, de falsificar firmas, que infringe las normas de tránsito y que evade el pago de los comparendos?
¿Será que es requisito que los noticieros RCN o Caracol publiquen la denuncia para que el Centro Democrático haga cumplir sus estatutos?
La única explicación posible es que los semestres de Administración Agropecuaria que cursó el señor Bernardo Pujana en Bogotá, sean el soporte y eje fundamental del trabajo legislativo del representante Prada.
