Como atender a nuestros turistas
Por Julio Cesar Triana Quintero
Durante esta temporada de fiestas en nuestro departamento y en nuestra ciudad, es notoria la presencia de turistas que se desplazan de diferentes ciudades del país y de diversos lugares del mundo, muchos de los cuales lo hacen porque tienen sus familias radicadas en el Huila, otros vienen atraídos por los diversos actos culturales y en gran número tambien los que llegan a los eventos que por estos días se dan en desarrollo de la programación de nuestras tradicionales fiestas.
Surge entonces una pregunta, que sería interesante que cada uno de nosotros respondiéramos: Como atendemos a nuestros turistas?. Lo oportuo de la misma está precisamente en que una forma de fortalecer el turismo en nuestra ciudad y en nuestra región es haciendo que todo aquel que venga a disfrutar esta temporada quede con una buena impresión y haga habitual dentro de sus planes de turismo cada año, pegarse la rodadita a nuestra tierra.
Pero existen comportamientos en cada uno de nosotros que son de vital importancia al momento de tratar un turista, por ejemplo, la actitud amable ante una pregunta o solicitud de alguien que de entrada nos damos cuenta esta de paseo, una buena sonrisa y un trato respetuoso al momento de responder, resultan suficiente para que el turista se sienta en casa.
Es importante estar enterados de la programación y conocer los sitios turísticos de nuestra ciudad y ante todo, evitar hablar mal de nuestra ciudad o hacer eco a los problemas que son cotidianos; la ropa sucia se lava en casa y de nada sirve vender una mala impresión de nuestra tierra. En todos los lugares del mundo que se venden como atractivos turísticos existen problemas y cosas negativas que seguramente nunca se dan a conocer.
Es de gran ayuda, que todo aquel que presta un servicio, desde el taxista hasta el vendedor en la calle, cobre los precios justos y preste su servicio con respeto y amabilidad. Es definitivo que cuando estemos divirtiéndonos, lo hagamos respetando a los demás, sin ofensas y sin buscar problemas a quienes no conocemos o descubrimos que no son de nuestra tierra, eso suele ocurrir, y la impresión que dejamos es nefasta para nuestros turistas.
En conclusión: Podemos vivir las fiestas y ello implica tambiém ambientar una próspera empresa turistica a la que contribuimos con la buena “vibra” que le pongamos al trato con el turista.
