domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-05-10 09:29

Comfamiliar y la cadena de desaciertos

Israel Silva Guarnizo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 10 de 2016

Huila: Territorio Solidario

Bastantes son los errores que la entidad viene cometiendo enlodando y sembrando un mar de dudas y sobre todo alejándose  de la posibilidad de tener la cura contra los males que dieron origen a que su director esté en el cárcel y la imagen y credibilidad de la Caja se encuentre en el piso. Veamos que ha pasado con los procesos administrativos que se deben surtir en  la entidad y que hoy tiene enredada a Comfamiliar del Huila. En primer lugar el nombramiento del director ejecutivo en propiedad, porque el actual esta nombrado en calidad  de encargado. Nadie discute que esa es una función del consejo directivo, que entre otras cosas dilató el nombramiento del director ejecutivo tratando de dejar en propiedad a un funcionario que gozó del respaldo y la confianza del anterior representante legal.

Segundo, el Consejo Directivo convocó a concurso abierto con parámetros que a mi modo de ver no dejaban claro no solo el proceso, sino la forma de calificar, los requisitos y el procedimiento para la escogencia del nuevo director ejecutivo.  Cuando la convocatoria se hace públicamente, de manera transparente y sin ningún sesgo, hay que tratar de blindarla al máximo para demostrar que no hay intereses oscuros. Por eso desde el primer momento de la convocatoria hubo no solo voces fuera de la entidad sino dentro que dijeron que estaba viciada y vinieron las acciones judiciales. Hoy, después de ver el listado de preseleccionados me queda una pregunta, si el requisito definido en la invitación de tener título de maestría fue exigido a los aspirantes o si finalmente pasó de agache porque en las hojas de vida algunos no ostentan ese logro académico. De ahí que si las cosas se cambian sobre la marcha eso le resta seriedad, transparencia y confianza. Aquí no basta con firmas de cazatalentos para la selección o de creer que con eso se soluciona el problema, lo importante es que todo esté bien definido antes: la convocatoria, los requisitos, preselección y la forma como el consejo directivo definirá el nombramiento.  Desafortunadamente eso no quedó acordado y si en el estatuto de Comfamiliar está expresamente que la designación del director ejecutivo se da por mayoría calificada y existen dos bloques, uno de seis y otro de cuatro, ¿cómo se alcanzará  la mayoría calificada?  A no ser que el grupo mayoritario logre cambiar la correlación de fuerzas y eso ya comienza a levantar sospecha. No será fácil para quien resulte elegido, levantar la imagen y credibilidad de un proceso cuestionado y de paso la de un organismo de dirección que poco o nada ha hecho para quitarse el lastre de haber sido ciego, sordo y mudo en todo el descalabro de Comfamiliar. Lo sucedido en la caja es un símil con el proceso ocho mil del Presidente Ernesto Samper Pizano, cuando no vio, el elefante dentro del Palacio de Nariño.

No queda otra opción que preparar una asamblea extraordinaria que revoque el mandato a los actuales directivos. Van a pasar los seis meses sin que el Consejo Directivo convoque  la asamblea general ordinaria donde se aprobarán los estados financieros y se analizará el dictamen del revisor fiscal sobre la gestión financiera. ¿Qué pretenderán hacer los directivos frente a este requisito de ley?