jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-02-17 06:06

Comentarios de Gustández: Y el poder para quién

Por Gustavo Hernández Arbeláez

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 17 de 2015

Nuestros políticos tradicionales locales, algunos de los cuales, meses atrás, han sido reconocidos por su fructífera labor legislativa en el Congreso de la República, parecen que sus recientes declaraciones a la prensa hablada y escrita las hubieran concedido desde el penthouse de sus partidos, pero como si no tuvieran un balcón o mirador desde donde observar las nuevas realidades regionales. Sus mutuas acusaciones de soberbia, de injerencia burocrática y de ambición de poder electoral, descubren sus habilidades para manipular la opinión y de jugar a dos bandas como en la apuesta donde “con cara venzo yo y con sello pierde usted”

Uno quisiera leer o escuchar, en todo ese despliegue noticioso que se les brinda, la mentalidad emprendedora y constructiva del líder con propuestas concrretas de gestión y solución legislativa ante tanto problema y necesidad comarcana por atender y remediar; tener la convicción de que a nuestros parlamentarios sólo los anima la convivencia y el bienestar común. Pero no. En sus palabras y por supuesto en su sentir, pues “de la abundancia del corazón habla la boca”, priman posturas de rivalidades estériles por el poder.

Los gobiernos locales y el sector privado discuten, revisan, formulan y evalúan sus planes y apuestas productivas para lograr mejores niveles de desarrollo municipal y departamental, pero la clase política camina dispersa, ansiando mantener o recuperar el poder sin dar explicaciones del “por qué” y el “para qué”, calculando ganar “a palo seco” sin lubricar sus intervenciones con proyectos de cohesión social y progreso para que esa sea la verdadera fuerza motriz de su maquinaria. Por eso los candidatos que empiezan a moverse en el partidor electoral deben exponer al pueblo de Neiva y del Huila sus programas y promesas de campaña con toda anticipación y claridad, revelando los nombres de sus consejeros y miembros de su equipo técnico, pues de ahí se espera que salga buena parte de sus posibles colaboradores de gestión. 

En la cotidianidad del huilense medio qué puede importar el apasionamiento político si este se ventila con aires de careo; qué puede interesar la lucha partidista con discursos banales si se eluden los debates y las confrontación de ideas; y quién puede creer en las promesas democráticas si muchas decisiones cruciales se toman frescamente en forma inconsulta y unipersonal. Por eso el poder lo administra mejor un servidor demócrata que un pretencioso caudillo.