jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-03-10 05:02

Comentarios de Gustández: Respeto a las religiones

Por Gustavo Hernández Arbeláez

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 10 de 2015

José Mujica, un exguerrillero de 76 años de vida, quien después de luchar por un ideal de extrema izquierda desde la clandestinidad revolucionaria y de haber vivido la prisión por rebelarse contra el orden establecido, ganó la presidencia de Uruguay que hace muy pocos días dejó en manos de su sucesor, así hablaba ante la Organización de las Naciones Unidas:

 “…cargo con el deber de luchar por tolerancia. La tolerancia se precisa para con aquellos que son distintos y con los que tenemos diferencias y discrepancias”. Son las palabras amables del duro ex combatiente tupamaro que ha mantenido su temple valeroso y respetuoso de cuestionar el desorden moral, social, económico y ambiental del mundo entero sin ofender a nadie. Por estas ideas que encajan en mis convicciones católicas, admiro a este ateo confeso, quien además se ha expresado así acerca de la religión:

"Aun cuando me voy aproximando a la muerte por proceso biológico, no puedo creer en Dios. Pero me gustaría creer” “¿Saben por qué? Por qué respeto tanto a las religiones: porque he visto en una sala de hospital el enorme servicio que le prestan al buen morir. Y por eso, si yo no puedo creer, no me río de la religión; la respeto”

Si, la religión, como la católica que profesaba Sor Teresa de Calcuta, ayuda al buen morir; pero también contribuye al buen vivir en tantas acciones de solidaridad, de orientación, de conciliación y de consejo de una Iglesia peregrina que carga, como todos los humanos, tantos errores y pecados, pero que, como dice el Papa Francisco en su encíclica La luz de la fe, “…crece en la convivencia que respeta al otro. El creyente no es arrogante; al contrario, la verdad le hace humilde, sabiendo que, más que poseerla él, es ella la que le abraza y le posee. En lugar de hacernos intolerantes, la seguridad de la fe nos pone en camino y hace posible el testimonio y el diálogo con todos” (n. 34). ¿De qué nos sirve insultarnos por creer o no creer? Nada construye, por ejemplo, quien menosprecia a los creyentes y califica como nocivos la religión y el futbol, pues con el impulso rabioso con que escribe parece que le gustaría que las biblias de todas las religiones del mundo fueron redondas… como un balón… para cogerlas a patadas.Al contrario, Pepe Mujica, que sí tuvo motivos graves para enceguecerse de odio y vomitar vinagres, agregaba:

“…porque es capaz de construir la necesidad de un más allá, admiro al hombre y admiro y respeto a las religiones”