lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-02-15 10:06

Colpensiones y la corrupción

En Colombia lograr la pensión desde hace años dejó de ser un derecho, este trámite se convirtió en una tortura que hay que sortear con demandas y una larga lista de trámites, que desemboca en la mayoría de casos en un reconocimiento. En algunos casos, cuando el beneficiario ha muerto.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 15 de 2016

Hay muchos casos para resaltar. Incluso, el nobel de literatura colombiano Gabriel García Márquez, en la obra El Coronel no tiene quien le escriba,  contó el caso de su abuelo. Quien muchos años después de su muerte, recibió la pensión.

Pero este caso insólito (que viven muchos) no es lo único con lo que nos sorprende el Sistema Pensional. Hace unos años, se comenzó a ventilar las megapensiones, un ‘fenómeno’ donde obviamente había manos corruptas. Inaudito, en un país donde los niños se mueren de hambre había pensiones de $20 millones.

Entre tanto, el discurso estatal era la ‘crisis pensional’, que no había cotizantes y que a su vez el Régimen de Prima Media no alcanzaba a solventar las obligaciones de las personas con derechos pensionales.

Pero fue un escándalo el advertirle a ciertos ciudadanos que no podían ganarse esa exorbitante pensión. Porque en Colombia eso sí fue un escándalo, que limitaran el rango para ganar.

Todo lo anterior, es la antesala de lo que ayer se conoció (y que para los ciudadanos maliciosos no es una sorpresa) de que más de 21.000 millones de pesos estarían comprometidos en una red de corrupción integrada por funcionarios públicos del sistema pensional.

Se cree que las irregularidades ocurrieron entre 2010 y 2011, cuando un grupo de funcionarios del liquidado Instituto de Seguros Sociales orquestó un plan para desfalcar al Estado a través de la aprobación de pensiones de invalidez a cambio de onerosos pagos de los interesados. Las denuncias, según Luis González, director nacional de fiscalías, superan las 21.000 en todo el país.

Este con seguridad será un escándalo más. Pues el sistema pensional seguirá en crisis, y muchos adultos mayores tendrán que seguir haciendo fila para que el Estado muchos años después les diga que tienen derechos.