Colombia: ¡No Mas Santos!
Alvaro Hernán Prada
Colombia y Venezuela se tomaron las calles este sábado 1 de abril, protestando por lo mismo. Dos regímenes iguales, dos cómplices que quieren terrorismo y comunismo: Juan Manuel Santos y Nicolás Maduro. Dos tiranos que tienen mucho en común, empezando por los amigos, Chávez, Castro, Correa, Evo y el secretariado de las Farc.
Salimos a ejercer la libertad y la democracia, aun sabiendo que el golpe de Estado ya se perpetuó en Venezuela y con la fe puesta en la meta de cerrar el camino al socialismo del SXXI en Colombia. Millones de compatriotas alzamos la voz para decir: ¡Fuera Santos!, fuera el dictador que violó nuestros derechos en las elecciones presidenciales y el plebiscito. En Colombia no se daba una manifestación tan grande, desde que el General Rojas Pinilla renunció por mandato del pueblo. Incluso él, siendo dictador, fue capaz de hacerse a un lado y respetar el sentir ciudadano. Recordamos también a los aguerridos brasileños que sacaron del poder a Dilma Rousseff con una marcha que inspira la nuestra.
La semana pasada, Santos justificó su impopularidad, en no ser monedita de oro para caerle bien a todo el mundo, reiterando descaradamente que dirige un buen gobierno. Esta afirmación ayudo mucho para que miles y miles de conciudadanos saliéramos a rechazar su dictadura. “¡Nos cree pendejos!”, me dijo un vigilante en Neiva, ante la afirmación presidencial. “¿En qué país vive Santos?”, preguntó un comerciante con lágrimas en los ojos, ante la difícil situación que lo tiene pensando en cerrar su negocio. La economía va mal, los programas sociales sin recursos, el recorte más grande ha sido para el sector agropecuario, la inseguridad ciudadana creciendo proporcionalmente a los cultivos ilícitos y el desempleo, y los impuestos son la única respuesta del gobierno para tapar su derroche, corrupción y la entrega del país al terrorismo.
“¡Colombia dijo no! Y no, es no”, arengaron huilenses y colombianos en todas las ciudades del país. Estamos cansados de los atropellos de la persecución política. No queremos más falsos testigos, no más ilegalidad en el ‘fast-track’ para desconocer el mandato soberano, no más víctimas de secuestro, ni más niños reclutados, ni más republiquetas para las Farc, ni verlos gobernando. No más corrupción.
Campesinos, tenderos, transportadores, camioneros, cafeteros, ganaderos, padres de familia y jóvenes de distintas regiones, abreron el camino para alcanzar una paz con justicia, sin rendirse al terrorismo. Estamos retomando las riendas de la nación con el apoyo de millones decolombianos.
Inmenso cariño y gratitud a los huileneses, que demostramos en las calles nuestro rechazo a los abusos del gobierno. La dignidad y la justicia son pilares fundamentales de nuestra sociedad.
Nota:
Hay que pedirle a Dios que nos ayude con la tragedia de Mocoa, y pido a los compatriotas que atendamos la emergencia con la misma generosidad que salimos a las calles. Que nuestra solidaridad alcance a quienes necesitan un país fuerte y unido en este momento.
