Colombia soy yo!
Vivimos en Colombia un día con emoción, un día de estrategia, un día donde enfrentamos a un grande del futbol, un momento de la vida futbolística del mundo y de nuestro país, hoy sin precedentes, donde el espectáculo del balón pie ha roto las estadísticas, donde el pueblo colombiano enaltece el trabajo hecho por nuestros deportistas, los que ya pasaron a ser gigantes;
sin duda en este mundial los Goliat están temerosos de esos guerreros como nosotros, muchos de los grandes hace rato ya descansan y solo hacen parte del futbol en las estampitas o fichas de los álbumes que por esta época se llenan en casa.
Este día lleno de entusiasmo, de emoción, de estrés, de ego país, donde la esperanza de todo un pueblo, de toda una raza donde se combinan todos los sectores de nuestra patria, sin distingo de religiones, colores políticos, estratos económicos, edades, sexo, generan la fortaleza que se necesita para alentar y enaltecer a los embajadores colombianos que sudan la camiseta con el pundonor, orgullo y la jerarquía que se requiere para estar a la altura de un certamen mundial donde cientos de millones de personas están atentos a saber quién será el nuevo campeón orbital del futbol.
Que orgullo que hoy Colombia no solo haya llegado a participar, sino de estar a la altura de los mejores del mundo, que se reconozca a nuestro país no por aquellas cosas que en el pasado mancharon nuestra imagen, esa imagen que identifica a todo un pueblo luchador, ansioso de desarrollo, de hombres y mujeres inteligentes, capaces de representarnos también en las ciencias, en las letras, en las artes, como conquistadores, en las carreteras y escenarios del mundo a través de nuestros ciclistas, de nuestros patinadores, atletas, boxeadores y desde luego de nuestros futbolistas, a los que no nos cansaremos de agradecer esas alegrías que nos han dado, las que han sido capáces de opacar en muchas ocasiones los momentos difíciles que nos ha tocado que afrontar a los colombianos por culpa de la guerra, de esa violencia que ha causado terror, sangre, la que ha dejado miles de huérfanos, desplazados; pero que hoy como en el futbol mantenemos la esperanza de poder encontrar el triunfo lo cual podría representar ser campeones o de encontrar la paz como símbolo de la vida del amor y la perseverancia de todo una nación que vive con entusiasmo estos momentos de ilusión de la que cada colombiano vibra siente y quiere lo mejor para nuestro país.
En mi caso ya me siento campeón, soy parte del mejor equipo del mundo, ese equipo que como país, como nación a la que yo llamo patria se llama Colombia, esa Colombia que espera el mejor triunfo y el mejor de los trofeos, La Paz!
Viva Colombia y que gane nuestra selección!
