Colombia no pasó examen ambiental
La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), también conocida como el club de los países ricos, es una organización que reúne a 34 países que generan el 80% del producto global del planeta.
Los directores de esta organización acaban de visitar Colombia, pues nuestro país está aplicando para ingresar a ese grupo. Los énfasis del grupo son economía, educación y medio ambiente. Colombia sólo pasa el examen en el tema económico, pues en educación ya conocemos el pobre resultado y en medio ambiente la OCDE acaba de entregar la Evaluación de desempeño ambiental 2014 para Colombia y el país no pasó el examen. La gestión ambiental sostenible no es sólo responsabilidad del Sistema Nacional Ambiental, sino del país y sus instituciones en conjunto. Si Colombia quiere ingresar a la OCDE, debe comprometerse a subir sus estándares de gestión ambiental.
El informe señala que es necesario imprimirle al crecimiento económico un rumbo ambientalmente sostenible y socialmente más equitativo. Recomienda que el tema ambiental ocupe un lugar central en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2014-18. Lo que ya se había mencionado en la evaluación que el Consejo Nacional de Planeación había hecho del PND 2010-14, donde la asignación presupuestal para la gestión ambiental fue irrisoria, pues el Presupuesto General de la Nación sólo asignó el 0,24%, demostrando un grave retroceso, ya que en 1998 se asignó el 0,71% del PGN.
Si sumamos los recursos públicos gestionados y administrados por las CAR y los entes locales, según el informe de la OCDE, el gasto en gestión ambiental en 2010 fue 0,5% del PIB y para los países de la OCDE varía entre el 1 y el 2% del PIB, es decir, entre el doble y cuatro veces más. En Colombia, esto es grave, pues los sectores que más crecen son minería, hidrocarburos, agricultura e infraestructura y todos exigen mayor y mejor gestión ambiental. Es necesario apoyar, con recursos económicos y técnicos crecientes, el desarrollo institucional ambiental para atender de manera adecuada las demandas que surgen tanto por el cambio climático como por las acciones de las llamadas locomotoras, de manera que éstas jalonen el desarrollo con responsabilidad ambiental.
Otras recomendaciones de la OCDE son: 1) que los ministerios sectoriales rindan cuentas de los efectos ambientales de sus actividades, 2) promover un mejor uso de los impuestos ambientales y en algunos casos aumentarlos y erradicar los incentivos perversos que afectan el medio ambiente, 3) mejorar las relaciones interinstitucionales en el interior del sistema nacional ambiental para articular los niveles nacional, regional y local, 4) mejorar la gestión de los efectos ambientales de la minería, y 5) mejorar los sistemas de información ambiental tanto a nivel de las entidades públicas como la transmisión de esa información a la ciudadanía.
El objetivo del examen ambiental de la OCDE es que los países aspirantes a ser miembros mejoren su capacidad de gestión ambiental y entreguen resultados cuantificables. Esperamos que este informe sirva de guía al presidente entrante para reforzar los temas ambientales en el PND y darles prioridad frente a otras acciones de gobierno.
