lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-02-16 09:13

Colombia, el país de los paros

No habíamos terminado el paro de la Rama Judicial y ya esperábamos tranquilidad en los funcionarios estatales del país. Sin embargo, las centrales obreras están convocando a un cese de actividades a nivel nacional.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 16 de 2016

Lo que se sabe hasta el momento es que se realizará el 17 de marzo y que participarán de él unas 2,5 millones de personas, entre ellos, gremios de campesinos, taxistas, camioneros y pensionados, quienes cuestionan las recientes medidas oficiales como el aumento insuficiente del salario mínimo, los incumplimientos a y la venta de la empresa energética Isagén a un fondo de inversión canadiense.

Pero a esta movilización de un día, también se unirá la Federación Nacional de Educadores, quienes tienen intereses en reclamar pacíficamente sus derechos.

El Gobierno Nacional no siempre responde con hechos las múltiples solicitudes de estos paros, sin embargo, algo se logra con estos masivos llamados de atención.

Qué paradójico en un estado social de derecho como el nuestro, donde nos ufanamos de la democracia, se tengan que acudir a estas vías de hecho, para hacerse sentir. De lo contrario, el sueldo de los funcionarios no se habría incrementado, los docentes habrían perdido garantías y otros tantos sectores no contarían para el Estado.

Ahora hasta el ELN anunció un paro armado, ni más faltaba, que después de tanta violencia, tengamos que soportar más conflicto a causa de la mezquindad de un grupo guerrillero. Que si bien merece el perdón, no tiene ni un ápice de inocente.

Ya es hora que los colombianos despertemos y reconozcamos que hay múltiples formas de justicia para atacar el olvido del Estado, pues no es apropiado que se utilice siempre el paro como mecanismo de amenaza o de presión para solucionar un conflicto, cuando las instituciones del Gobierno tienen una obligación constitucional con los ciudadanos.  

Miren lo que sucede con los paros. El ELN que anunció un paro armado ya deja tres personas muertas. Las últimas dos víctimas son dos auxiliares de la Policía, identificados como Edison Montoya Ledesma y Jhon Oquendo Camargo, quienes murieron ayer en medio de un hostigamiento de estos guerrilleros en Bocas de Satinga (Nariño).