jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-02-04 06:39

Claves para la Reconciliación

Por Carlos Alberto Baena López

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 04 de 2015

La complejidad y gravedad del conflicto armado y demás patrones de violencia, han marcado la historia de Colombia, con desafortunadas lesiones a los Derechos Humanos. Muchas de ellas persisten, dejando a diario cientos de víctimas, y poniendo a prueba la capacidad del Estado para impartir debidamente justicia. El reciente informe de Human Rights Watch, con respecto a los hechos ocurridos en el 2014, da cuenta de esto.

Según esta organización, siguen presentándose en el país graves casos de violaciones a los Derechos Humanos, cometidos por actores actuales del conflicto, o de las organizaciones que los han sucedido. También manifestó su preocupación por los casos de desplazamiento forzado pues, aproximadamente, cada año, 150.000 personas tienen que abandonar sus hogares.

A la vez, destacó la falta de políticas públicas que permitan acabar con la violencia de género, e hizo un llamado al Gobierno y a las autoridades públicas para garantizar la protección de periodistas y defensores de Derechos Humanos, quienes, por su trabajo de denuncia e investigación, han sido objeto de amenazas y atentados en contra de su integridad.

Sin embargo, lo que más llama la atención del informe, es la advertencia que realiza el Observatorio de Derechos Humanos frente a reformas constitucionales y legales que podrían abrir la puerta a la impunidad, especialmente en el marco del postconflicto.

Al respecto, es importante aclarar que si bien los mecanismos de justicia transicional, como los criterios de priorización, buscan investigar y sancionar graves delitos cometidos en medio de un conflicto armado, usando de forma eficiente los recursos del Estado para tal fin, Colombia, bajo ninguna circunstancia, puede pasar por alto su obligación de garantizar el derecho a la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas, en especial, de aquellas que sufrieron crímenes de guerra o de delitos de lesa humanidad. Así lo ha dicho la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

En tal sentido, todas las medidas para el postconflicto deben armonizar correctamente la búsqueda de la paz, con el principio de la justicia, pues al perderse ese delicado equilibrio, la reconciliación enfrentaría su primer y grave obstáculo.

La protección y garantía de los Derechos Humanos, es uno de los baluartes de toda sociedad, porque parte del reconocimiento de la dignidad que tiene cada persona, y busca que el respeto por el otro sea la base de la convivencia.