Claridad y definición
Por Mons. Libardo Ramírez Gómez*
Bien se ha dicho, para evitar confusiones y entrabe de decisiones: “definir para no discutir”. La aplicación de este principio cómo ha hecho de falta en los distintos procesos y esfuerzos por la paz que hemos tenido en Colombia, con gran voluntad de llegar a ella, por Presidentes como Andrés Pastrana, Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos. Ninguno de ellos ha pensado que sostener la guerra sea bien para alguien, y han hecho esfuerzos para conseguirlo. Decir lo contrario, suena, ciertamente, a infamia.
En este momento de graves hechos que crean perplejidad y serias dudas de verdadero avance hacia la paz, como el secuestro de un General con el propósito de los no arrepentidos guerrilleros de presionar hasta imposibles concesiones del gobierno que pierde el pulso cada día en confusas negociaciones, es preciso clarificar y definir puntos básicos para evitar peligroso futuro. Es de reconocer, con humilde realismo, que en el actual proceso hay muchos asuntos importantes por clarificar. Es indispensable aceptar las rectificaciones que sean necesarias, a conciencia, y con mentes serenas, hay qué concertar entre los no contaminados con acciones violentas sobre lo que sea de verdad lo mejor para Colombia.
Después de lo anterior, que no se ha hecho, está el seguir o no conversando con los que han estado alzados en armas y cometiendo palpables crímenes, y destrozos, para definir con ellos esos puntos básicos, antes que seguir recibiéndoles lecciones sobre desarrollo agrícola y tesis económicas de superados sistemas socialistas fracasados en el mundo. Antes de todo son indispensables esas aclaraciones, y no continuar dialogando hasta tener efectivo compromiso, de dejar la lucha armada, y de no exaltar lo hecho en los años de violencia como “algo de servicio al país”. Es necesario cese total de asaltos, de reclutamiento de niños, de colocar minas quiebrapatas y de secuestros. Decir que se está en “proceso de paz”, y seguir soportando esos inhumanos procederes, es algo, ciertamente absurdo.
Realizar los pasos indicados de clarificación y definición ese sí será avance hacia una paz verdadera, con exigencia de un cese total de hechos violentos, antes que seguir en interminables conversaciones.
*Presidente del Tribunal Ecco Nal.
