Circulaciòn de tràfico pesado
Luis Alfonso Albarracìn Palomino
Cuando se transita por la vía Neiva Pitalito o hacia el vecino departamento del Caquetá, se encuentran enormes desfiles de carrotanques que transportan crudos desde el sur del país, específicamente desde el departamento del Putumayo hasta las zonas almacenamiento donde tienen dispuesto las empresas multinacionales que se encargan del proceso de distribución (Estación Babillas) y de la venta a Ecopetrol del petróleo que es patrimonio de todos los colombianos. Aunque se ha disminuido este transporte porque se está utilizado el oleoducto transandino y porque se transporta el petróleo hasta el vecino país del Ecuador que lo bombea hasta los puertos ubicados en el Océano Pacífico para transportarlo al exterior. Pero la tortura se complementa cuando aumenta el flujo de vehículos con motivo del puente festivo, que, junto con el tránsito de camiones, se empieza a disminuir la velocidad por estos corredores viales.
Considero que las autoridades deben restringir la circulación de estos vehículos y establecerles horarios especiales para evitar la lentitud en la velocidad, lo cual aumenta el tiempo para llegar a su destino y los costos, por el aumento del consumo de combustibles. Aunque en las vías Mocoa-Neiva y Florencia Neiva, se han tomado medidas preventivas para evitar accidentes, los carrotanques en el Huila, no podrán circular desde la 9:00 a.m. hasta las 8:00 p.m. los domingos y festivos, es indispensable que se amplíe esta restricción por el incremento de turistas que se desplazan hacia el Caquetá y el sur del país, en horarios nocturnos.
Aquí es cuando cobra importancia, la anunciada construcción de la autopista de doble calzada que se tiene previsto en los próximos años, entre Espinal-Neiva-Mocoa-Santana que ya fue adjudicada por el gobierno nacional. Esta se convertiría en una redención para los habitantes del surcolombiano y se lograría articular el mercado binacional con el vecino país del Ecuador. Además, los tiempos de circulación se disminuirían ostensiblemente y no habría necesidad de restringir la circulación de tráfico pesado como ocurre en las vías de los países desarrollados.
