Cierre de mataderos
Tradicionalmente en todas las poblaciones del país, se ha venido utilizando el sistema de mataderos para el sacrificio de vacunos con el fin de satisfacer las necesidades cárnicas de sus habitantes.
Pero este sistema rudimentario, se ha convertido en un verdadero riesgo sanitario, porque las plantas no cumplen con las mínimas condiciones de higiene, de acuerdo a la inspección y a las claras advertencias que han venido realizando el Invima. Desafortunadamente los alcaldes de estos municipios no han tomado las medidas indispensables para corregir estas irregularidades que ponen en riesgo la salud de los consumidores. La decisión que ha tomado el gobierno nacional para cerrar 233 mataderos de bovinos y de cerdos en los 32 departamentos que se encuentran en estado crítico, a pesar del plazo perentorio que les había dado dicha entidad, para que cumplieran todas las normas sanitarias y de salubridad. A la fecha las administraciones municipales no han realizado esfuerzos institucionales para corregir el incumplimiento de las normas ambientales y de higiene a las que debieron ajustarse, luego de darles un plazo de 9 años.
Es así que las plantas de sacrificio que empezarán a salir de operación en los próximos meses corresponden a los municipios huilenses de Palermo, San Agustín, Timanà, Gigante y Acevedo, sino se logran acuerdos con el Invima, para corregir las observaciones que con antelación les han efectuado en otrora. Los actuales alcaldes han heredado esta problemática, porque sus antecesores no le prestaron atención a las mismas. Es indispensable que las autoridades estructuren planes de contingencia para evitar que dichas medidas conduzcan a generar hechos delictivos. Los casos de abigeato y sacrificio ilegal en los potreros, se pueden incrementar en nuestro departamento, producto de las medidas restrictivas que se imponen por parte del sector oficial.
Los actuales mandatarios han solicitado a las instancias nacionales para que los apoyen y les brinden recursos económicos y asistencia técnica, para poder subsanar esta problemática que se les sale de la gobernabilidad local. Las familias son las directamente afectadas por tales medidas que, por culpa de la negligencia administrativa de los anteriores alcaldes, ven con mucha preocupación la aplicación de tales medidas drásticas. El Director General del Invima, Javier Humberto Guzmán Cruz, ha manifestado que las plantas de beneficio debieron ajustarse a lo establecido en los lineamientos condensados en la Ley 1500 de 2007, y se prevé que, en el término de un año, se cierran o se ajustan a la normatividad vigente. Un plan B, que se podría optar de manera transitoria, es la utilización de la moderna planta de Ceagrodex que podría suplir la demanda de cárnicos en dichos municipios.
