Cielo sin bruma
Tradicionalmente a mediados de octubre el cielo comienza a nublarse y con ansia esperamos el periodo de invierno, lo que sin duda pone de color esperanza nuestros campos;
pues paradójicamente mientras esperamos esa bruma, esas nubes cargadas de agua, que hacen de chicharras y cigarras tardes sonoras, el cantar anunciando la lluvia, con lo que nuestros campesinos crean cábalas, predicen, planifican las siembras, abonadas y mantenimiento de cultivos y potreros.
Pasa lo mismo cuando en los altos tribunales de la justicia Colombiana esas espesas nubes que por culpa de la tormenta que genera la política mezquina, de implacable y oscuro proceder, permiten que las claras y suaves brisas de la verdad, la justicia y la lógica empiezan a despejar el panorama y permiten que los derechos que han sido violados tengan el espacio preciso y les admitan como mínimo ser escuchados, sus casos revisados, proporcionando de manera cautelar la opción de no ser enterrados en vida, contar con la opción de que aquellos inquisidores, anárquicos y omnipotentes mortales, tengan quien los ronde, quien les revise sus actuaciones; no creo equivocarme y razón me da lo sucedido en este país, pues aquellos terroristas de la democracia y serviles de quienes el poder jamás ha sido sinónimo distinto a contar con instrumentos y herramientas de adquirir riqueza; en ese afán, han dejado espacios para que en derecho, la luz de la justicia tomada y administrada por mujeres y hombres que con valor, profesionalismo y muy seguramente iluminados por el Juez de Jueces y Rey de Reyes tienen el valor y la inteligencia para tomar decisiones que hoy ya son celebradas y reconocidas por quienes son la razón de ser de lo significa este país “El pueblo”.
Hoy en el Departamento no existe un solo municipio, una sola vereda, barrió, calle, peluquería, cafetería, oficina pública o privada donde el tema Cielo González Villa y las medidas cautelares aceptadas por el Honorable Tribunal Administrativo del Huila, sea tema obligado de conversación, análisis, hipótesis y suposiciones que hacen de la cosa política todo un revuelo generador de entusiasmo en los opitas, ante tal panorama, cielo sin bruma, cielo despejado, la luz de la justicia y la verdad permiten ver desde ya, el sol que brilla a la distancia y claramente el nombre del camino a la próxima gobernación “GONZALEZ VILLA”; más aún cuando por estos días el señor gobernador se ha dedicado a entregar e inaugurar lo que Cielo dejo y el pueblo huilense a seguir reconociendo el daño y retroceso a una era de cambio que unos pocos truncaron con egoísmo, cinismo e irresponsabilidad.
