miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-09-04 08:30

Chile queda en el cielo

Ernesto Cabrera Tejada

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 04 de 2015

Le vi entrar raudo a la misma oficina en donde yo había sido citado, llevaba la seguridad del que sabe. Minutos más tarde fui invitado a pasar y allí estaba, tranquilo y cordial junto al rector; el Doctor Jesús Reinel Lizcano Rebolledo desde ese instante del año 2001 se convertiría en la senda de la posibilidad académica de un programa, de una facultad y de una Universidad. Pero antes que nada en una gran amistad.
Muy temprano la noticia corrió y los minutos pasaron sin dolor; reaccione sólo hasta cuando estuve a punto de salir a la calle. Exploté en llanto de silencio que no se contuvo más y desgarré el dolor de la muerte de mi amigo. He perdido uno de esos hombres y compañero de todos. Talvez estabas cansado de esperar y de soportar esa sociedad mezquina e insípida que quiso a última hora ofrecerte cuando ya no tenías tiempo, habías comprado otro destino, el mejor quizás.
Hablar de un amigo tan especial, es difícil cuando se falsea, cuando no, corresponde a la fascinación y el deleite de escribir a quien hemos amado y entonces resulta lo más grato, la palabra fluye como el agua al rio que se lleva entre olas y meandros recuerdos, alegrías llenas de bondad y aprecio. Estimado Reinel en tú a amistad ofrecida no encontré otro propósito que el de profundizar el espíritu y dignificar la vida de quienes pasaron por nuestra enseñanza. La travesía por los caminos del Cid y las aulas de Salamanca marcaron en profundidad el aprecio por el ser que representabas para mí junto a tu familia y la mía. Hoy no te vas, sólo te retiras un poco…pronto todos estaremos allí sin amarguras sobre la base de los quijotes que adorabas y que representaron un sueño que se hace realidad.
Le vi hace 10 días, con ese caminar raudo me empujo a una nueva academia que incluso el compartiría. Donde estaba había logrado permanecer fue indudable su gestión, estaba ganando, siempre fue un ganador y crecía en su gestión, incluso ante sin sabores y nostalgias se sintió premiado y me dijo “Voy a Chile” -al fin después de tantas tunadas la canción era realidad-, “me han dado un premio” no supo porque pero así lo sintió. Estaba feliz y nos hizo felices y sabe que aún quedan cosas por compartir más allá. Descansa en paz Reinel, buen viaje.