Cero riñas
Hoy se pone a prueba la cordura, la sensatez y sobre todo el patriotismo sincero de los colombianos –para el caso nuestro, de los huilenses-.
Las autoridades civiles y de policía, en un voto de confianza y pensando en no afectar más los intereses de los propietarios de bares y restaurantes, entre otros, decidieron no decretar la ley seca, simplemente establecer algunas medidas restrictivas mínimas como el no parrillero para las motos, entre otras, esperando que el comportamiento de todos sea ejemplar, sobre todo que no tengamos pérdidas humanas que es la mayor preocupación.
En Neiva estamos en uno de los días más importantes de las festividades tradicionales del San Pedro, jornada de desfile de las reinas nacionales, de concierto en la Calle del Festival y de un sinnúmero de eventos culturales y artísticos que serán del interés de propios y visitantes. Pero además tenemos el partido de fútbol de nuestra selección, que de ganar dará un paso gigante en la copa mundo, un hecho deportivo histórico que colma la atención de casi todos los nacionales.
Como vemos es un día perfecto para celebrar, con la salvedad de que debemos hacerlo en paz y tranquilidad, sin recurrir a hechos violentos y sobre todo, sin mezclar la letal dosis de alcohol y gasolina.
Es absurdo que la felicidad que nos genere el triunfo de Colombia deba terminar con lesionados o en el peor de los casos con la vida de personas.
Los comerciantes de Neiva están promoviendo para hoy el Día sin riñas, una jornada de felicidad que quieren complementar con otras campañas como “entrega las llaves” y el “conductor elegido”. Si todos asumimos una posición sensata, si tomamos conciencia del respeto a la vida, seguramente lograremos celebrar el triunfo de nuestra selección y disfrutar de las fiestas en paz y tranquilidad. Que ese voto de confianza de las autoridades al no decretar la ley seca, sea compensado con el comportamiento ejemplar de todos, gane o pierda nuestra selección y que sigamos disfrutando nuestras tradicionales fiestas, respetando la tradición y demostrando a los miles de turistas que nos visitan que el Huila es la Tierra de Promisión, de gente hospitalaria y gran anfitriona.
